La Autoridad Aeroportuaria de Israel (AAI) informó que el aeropuerto Ben Gurion registra importantes retrasos debido a una combinación de factores operativos, entre ellos la presencia de aviones cisterna estadounidenses para el reabastecimiento de combustible, la congestión del espacio aéreo sobre Grecia y el elevado flujo de vuelos propio de la temporada estival.
Según la AAI, en apenas tres horas se acumuló un volumen de 90 vuelos, lo que provocó una fuerte presión sobre la infraestructura del aeropuerto. El organismo explicó que, cuando numerosos aviones aterrizan con escasa diferencia de tiempo, la disponibilidad limitada de posiciones de estacionamiento reduce la flexibilidad de las operaciones y dificulta la gestión en tierra.
La autoridad aeroportuaria rechazó además las versiones que atribuían los retrasos a una supuesta escasez de personal. En su lugar, señaló que el principal problema es la intensa actividad del aeropuerto, por el que se prevé que transiten más de 90.000 pasajeros durante la jornada, lo que afecta procesos como la carga y descarga de equipaje y el resto de la cadena de asistencia en tierra.
De acuerdo con la información publicada por la AAI, 10 de los 17 vuelos programados para despegar entre las 9:00 y las 12:00 de este viernes registraron retrasos de consideración.
La presencia continuada de aviones cisterna de Estados Unidos en Ben Gurion ha generado debate en las últimas semanas. El mes pasado, la ministra de Transporte, Miri Regev, aseguró que solo se permitiría la permanencia simultánea de 20 de estas aeronaves en el aeropuerto, mientras que las restantes serían derivadas a bases militares en distintas zonas del país.
Por el momento, no está claro si ese límite de 20 aviones cisterna se encuentra en vigor, en medio de la presión de Estados Unidos para mantener un mayor número de aeronaves estacionadas en el aeropuerto.






