El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó las preocupaciones sobre las condiciones de vida y la salud mental de la tripulación del portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado frente a Irán, y confirmó que la embarcación será sustituida próximamente por otro portaaviones.
Consultado por periodistas sobre la inquietud expresada por familiares de los militares destinados en el buque, Trump respondió: “No, no lo están”. También descartó que el Abraham Lincoln haya permanecido demasiado tiempo en operaciones pese a llevar nueve meses en el mar. “No, no, no, ni mucho menos”, afirmó.
El mandatario confirmó además los informes que apuntaban al próximo relevo del portaaviones, en un contexto en el que Estados Unidos mantiene un punto muerto con Irán por el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.
“Ese barco está en movimiento ahora mismo o lo estará muy pronto, y será reemplazado por otro barco muy similar”, dijo Trump.
Diversos medios estadounidenses, entre ellos publicaciones militares especializadas, han recogido testimonios de familiares de miembros de la tripulación que aseguran que las condiciones de vida a bordo del Abraham Lincoln se han deteriorado. Esos reportes también mencionan varios intentos de suicidio.
A raíz de esas denuncias, legisladores demócratas han solicitado una investigación sobre la situación. El portaaviones de propulsión nuclear partió de California en noviembre de 2025 con destino al mar de China Meridional, pero fue redirigido a Oriente Medio antes del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzaron el 28 de febrero.
Jonathan Schroden, jefe de investigación del Centro de Análisis Navales, explicó a la AFP que los grupos de ataque de portaaviones suelen planificarse para despliegues de seis meses por distintos motivos, “entre ellas, el bienestar de los marineros”.
La atención mediática sobre las quejas de las familias abre un nuevo frente de presión para Trump, que busca defender una guerra que ya enfrenta un rechazo considerable en la opinión pública.
El republicano logró un segundo mandato en 2024, en parte por prometer que no involucraría nuevamente a Estados Unidos en las denominadas guerras interminables de Oriente Medio. Desde entonces, la guerra ha contribuido a la caída de sus índices de popularidad.
Entre los relatos de los familiares, uno de los aspectos que más preocupación ha generado es la afirmación de que dos marineros intentaron lanzarse por la borda. El ejército estadounidense informó que el marinero que cayó al mar el 3 de agosto fue rescatado.
Un funcionario estadounidense negó, sin embargo, que exista un problema relacionado con la salud mental dentro de la tripulación.
“No hemos observado un aumento en las ideas suicidas ni en los intentos de suicidio a bordo del barco”, afirmó el funcionario. Añadió que el Abraham Lincoln dispone de cinco capellanes, un psicólogo, un trabajador social, un “coordinador de prevención” y un perro llamado CAPT Fathom “para apoyar la moral y el bienestar emocional de la tripulación”.
“Adaptarse a la vida en el mar puede ser difícil, por lo que hemos aprendido a proporcionar recursos y ayudar a los marineros en estas transiciones”, afirmó el funcionario.






