Emiratos Árabes Unidos suspendió hasta nuevo aviso todas las transacciones financieras y económicas con Irán después de que su ministerio de Defensa informara de la detección de dos misiles balísticos lanzados desde territorio iraní y dirigidos, según sus evaluaciones, contra el “tráfico marítimo”.
El ministerio indicó que ambos proyectiles cayeron al mar. El episodio activó por primera vez en meses alertas telefónicas para los residentes, aunque posteriormente las autoridades enviaron un nuevo mensaje en el que señalaron que la situación era segura y que la población podía retomar sus actividades habituales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán rechazó la versión emiratí y calificó de “infundada” la acusación de que los misiles tenían como objetivo el tráfico marítimo.
Afra Al Hameli, directora del Departamento de Comunicaciones Estratégicas del Ministerio de Asuntos Exteriores de los EAU, afirmó que el país mantiene su compromiso con el diálogo y la cooperación regional, pero señaló que, ante las escaladas que afectan la seguridad regional e internacional, fueron paralizados todos los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán.
Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente emiratí, también rechazó en X los rumores sobre una supuesta “concesión de facilidades financieras a Irán”, que describió como “falsos y parte de campañas mediáticas desesperadas”.
Dubái mantiene importantes vínculos comerciales con Irán. La suspensión se produce después de meses de ataques atribuidos a Teherán contra territorio e intereses emiratíes durante la guerra regional iniciada en febrero con ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El último ataque reportado en territorio emiratí antes de este episodio había ocurrido el 4 de mayo contra el puerto de Fuyaira, un centro de exportación de petróleo. Los ataques en territorio de los EAU cesaron ese mes, aunque continuaron en Kuwait y Baréin y persistieron las acciones contra embarcaciones emiratíes.
En agosto, la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) afirmó que varias de sus embarcaciones habían sido atacadas con misiles y drones mientras atravesaban el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra. La empresa señaló que esos ataques habían afectado a su personal y sus activos y dificultado sus operaciones.
Irán no se ha atribuido la responsabilidad de los ataques contra los buques de ADNOC. La Guardia Revolucionaria iraní había advertido anteriormente que podría actuar contra embarcaciones que transiten por el estrecho de Ormuz si están vinculadas con adversarios de Teherán o incumplen directivas iraníes.
El lanzamiento de los dos misiles coincidió con el vencimiento de un plazo de 60 días para las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que concluyó sin avances.










