Israel ha incorporado una nueva condición a las negociaciones que mantiene con el Líbano: la devolución de los restos de los prisioneros israelíes que murieron en territorio libanés desde 1975. La cadena libanesa MTV, que cita fuentes informadas, señaló que la parte libanesa considera especialmente difícil atender esa exigencia.
De acuerdo con el mismo informe, ambas partes ya comenzaron a intercambiar listas de prisioneros, un paso que refleja un avance limitado en las conversaciones pese a que persisten importantes diferencias.
Las fuentes consultadas por MTV indicaron que el Líbano no tiene previsto abandonar el proceso negociador. En ese contexto, el 1 de septiembre continúa como una posible fecha para una nueva ronda de conversaciones en Roma, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial y la fecha sigue siendo solo una posibilidad.
MTV también informó que Hezbolá mantiene su negativa a retirarse de la cresta de Ali al-Taher y a entregar esa posición al ejército libanés, pese a que Israel aceptó esa medida. Según el informe, se cree que decenas de terroristas de Hezbolá permanecen acantonados bajo tierra en esa zona.
Las mismas fuentes afirmaron que Israel tampoco está dispuesto a retirarse de zonas piloto adicionales. Además, las delegaciones aún no han logrado acordar quién se encargará de verificar que esas zonas hayan sido despejadas ni cuál será el mecanismo para realizar esa verificación.
Según MTV, Italia, Gran Bretaña y Suiza figuran entre los países considerados para integrar el organismo que supervisaría la aplicación de las zonas piloto. Sin embargo, esa propuesta continúa sin definirse, ya que siguen pendientes aspectos como el mecanismo de funcionamiento, las responsabilidades y los límites de actuación de los países que participarían.
El informe se conoce mientras continúan las conversaciones entre Israel y el Líbano con mediación de Estados Unidos para aplicar un acuerdo marco más amplio, que incluye las zonas piloto en el sur del Líbano. Informes previos habían señalado que las negociaciones celebradas en Roma se centraron en ampliar esas zonas y en establecer los mecanismos de verificación y autorización correspondientes.










