El rabino principal de Safed y miembro del Consejo del Gran Rabinato, Shmuel Eliyahu, afirmó que la reforma del sistema judicial constituye una obligación de la Torá y sostuvo que su corrección representa un fundamento para la redención.
Durante una conversación con su hijo, el ministro de Patrimonio, Amichai Eliyahu, se le consultó si consideraba conveniente dejar de impulsar la reforma judicial para favorecer la formación de un gobierno de unidad nacional.
El rabino descartó esa posibilidad y aseguró que no es posible abandonar los esfuerzos para modificar el sistema judicial. “Arreglar el sistema judicial es una obligación de la Torá”, dijo.
También se refirió a un eventual triunfo del bloque de izquierda y advirtió que, en su opinión, ese escenario desembocaría en “una dictadura total”.
Al hablar sobre los integrantes de ese bloque, añadió: “No tienen Dios”.
Según el rabino Eliyahu, el principal rasgo que identifica a quienes se oponen a la reforma judicial es su afán de gobernar. En ese contexto, vinculó la disputa en torno al sistema judicial con su visión de la Torá y reiteró que la rectificación de ese sistema constituye un fundamento para la redención.










