El jeque Muhammad al-Fu’ani, un erudito chiita libanés crítico de Hezbolá que vive en el exilio, acusó a Irán de haber “lavado el cerebro” a parte de la población chiita del Líbano para que respaldara al grupo y afirmó que ese apoyo comienza a erosionarse tras años de pérdidas.
“Hezbolá ha traído la destrucción al Líbano y nos ha convertido en objeto de odio y repulsión”, declaró Fu’ani el jueves en una entrevista con el canal israelí N12. También cuestionó el carácter religioso de la organización: “Hezbolá afirma ser religioso y predica la modestia y la moralidad, pero su interior carece de pureza”.
Fu’ani dividió a los simpatizantes chiitas de Hezbolá en dos grupos. El primero, sostuvo, está compuesto por personas que mantienen su apoyo por interés y que abandonarían la organización si percibieran señales claras de su debilitamiento.
“Cuando vean señales del fin de Hezbolá, de inmediato abandonarán” el grupo, afirmó. “Para ellos no es más que un negocio”.
El segundo grupo, según Fu’ani, está formado por personas que fueron persuadidas por Irán para creer en un proyecto de dominación religiosa regional y terminaron pagando el costo de los conflictos en los que participó Hezbolá.
“Irán los obligó a luchar, provocó la muerte de sus hijos. Perdieron sus medios de subsistencia, sus sueños quedaron destrozados y sus recuerdos en el olvido”, afirmó. “Irán los engañó”.
Fu’ani dice que las pérdidas han generado resentimiento contra Hezbolá
El clérigo sostuvo que las pérdidas sufridas por Hezbolá en los últimos años han generado resentimiento dentro de sectores de su propia base. “Quienes perdieron a sus hijos por la guerra le guardan rencor a Hezbolá”, dijo, mientras que quienes perdieron sus medios de subsistencia esperan, según él, que el grupo enfrente dificultades económicas que reduzcan su capacidad para pagar salarios.
Fu’ani también se mostró optimista sobre un eventual desarme de Hezbolá y comparó su situación con el colapso del régimen de Bashar al-Asad en Siria. Citó la retirada de fuerzas vinculadas al antiguo gobierno sirio y de milicias extranjeras como precedente de lo que, a su juicio, podría ocurrir en el Líbano.
“La fuerza Radwan, las milicias de Irak, el ejército sirio de Asad y todos los mercenarios de Pakistán y Afganistán huyeron en un instante de los lugares sagrados”, afirmó. Según Fu’ani, Hezbolá terminará igualmente obligado a abandonar sus armas.
El gobierno libanés ha ordenado concentrar las armas bajo control estatal, una medida que Hezbolá ha rechazado.
El clérigo pide buenas relaciones entre israelíes y libaneses
Fu’ani aprovechó la entrevista para dirigirse a los israelíes y sostuvo que no existe una enemistad inherente entre ambos pueblos. “En lo que a nosotros respecta, ustedes son «el pueblo del Libro»”, afirmó. “En su origen no existe enemistad entre nosotros y ustedes”.
“Sepan que los chiitas no forman parte de la organización terrorista”, añadió, antes de pedir que Israel busque “buenas relaciones con el pueblo libanés”.
Israel y Líbano han mantenido este año varias rondas de conversaciones directas con mediación de Estados Unidos. Entre los asuntos abordados figuran el eventual desarme de Hezbolá y la retirada israelí de posiciones en el sur del Líbano. La próxima ronda de negociaciones está prevista para septiembre.








