Estados Unidos sancionó a funcionarios militares, entidades y empresas relacionados con las operaciones militares de Irán, la recopilación de información sobre fuerzas estadounidenses y la comercialización de petróleo y productos petroquímicos iraníes.
Las medidas afectan a militares iraníes vinculados con la adquisición de armas y la dirección de ataques contra fuerzas de Estados Unidos y sus socios regionales. También incluyen a organizaciones involucradas en la obtención de información para operaciones contra instalaciones estadounidenses y a una red de adquisiciones asociada con los programas militares y de misiles de Irán.
Entre las entidades alcanzadas están DadeNegar Startup Studio y el Mando Ciberelectrónico del Cuerpo de Guardias Revolucionarias Islámicas de Irán (CGRI-CEC).
Estados Unidos acusa a DadeNegar de utilizar imágenes satelitales comerciales chinas para ayudar al ejército iraní en ataques contra fuerzas e instalaciones estadounidenses y asociadas en Oriente Medio durante la Operación Furia Épica. Al CGRI-CEC le atribuye la obtención de información sobre fuerzas y bases estadounidenses que posteriormente habría sido empleada en operaciones iraníes contra activos de Estados Unidos durante la guerra.
Las dos organizaciones fueron sancionadas por su presunta intervención en actividades relacionadas con la proliferación de armas, material militar y otros artículos destinados al Gobierno iraní.
Las medidas también abarcan a siete personas relacionadas con la dirección o ejecución de operaciones militares de Irán. Una de ellas es Mohammad Bagher Zolghadr, exsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, a quien Washington atribuye un papel activo en la defensa del apoyo iraní al denominado Eje de Resistencia.
Zolghadr ya había sido incluido por el Consejo de Seguridad de la ONU en el anexo de la resolución 1747 de 2007. La aplicación de esa medida fue restablecida el 27 de septiembre de 2025 debido al considerado “significativo incumplimiento” de los compromisos nucleares de Irán.
Las sanciones alcanzaron asimismo a Ahmad Vahidi, comandante en jefe del CGRI, y Ali Abdollahi, comandante del Cuartel general Central de Khatam al-Anbiya, por su participación en decisiones militares tomadas durante la Operación Furia Épica.
También fueron incluidos Sayyid Hossein Mousavi Eftekhari, comandante de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, y Amir Hatami, comandante del ejército convencional iraní. Estados Unidos los relaciona con los programas iraníes de misiles balísticos y drones.
Seyyed Mahdi Farahi, viceministro de Defensa para Asuntos Industriales e Investigadores, fue sancionado por dirigir adquisiciones de armas y material relacionado. Washington sostiene que Farahi tiene conocimientos sobre distintos sistemas de misiles, incluidos algunos que Irán habría empleado contra fuerzas estadounidenses y sus aliados.
Reza Talaei-Nik, portavoz del principal organismo del ministerio de Defensa iraní, también quedó incluido por su participación en actividades relacionadas con el suministro, la venta o la transferencia de armas, material asociado y piezas de repuesto hacia o desde Irán.
Las sanciones se extienden además a empresas iraníes e internacionales acusadas de facilitar las exportaciones de petróleo y productos petroquímicos del país. Estados Unidos sostiene que estas operaciones han aportado millones de dólares al Gobierno iraní.
Parte de esas cargas, según Washington, son transportadas mediante operadores de la denominada flota en la sombra y compañías dedicadas a la gestión de buques que utilizan prácticas de navegación engañosas.
Las nuevas medidas llegan después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentara la Operación Paria Económica y un “Día D económico” contra Irán. La iniciativa pretende cortar las vías económicas que sostienen al Gobierno iraní hasta aislar a Teherán.
Bessent aseguró que Estados Unidos ya no busca limitarse a gestionar la amenaza iraní, sino ponerle fin.










