Un grupo de rabinos progresistas puso en marcha una campaña para conseguir que más líderes religiosos judíos respalden la H.R. 3565, denominada Ley para Bloquear las Bombas. La propuesta pretende frenar la venta y transferencia a Israel de siete categorías de armamento de Estados Unidos.
La coalición, llamada Rabinos por el Bloqueo de las Bombas, se dio a conocer públicamente el 23 de agosto y cuenta hasta el momento con 92 firmantes. Su objetivo es pedir a los integrantes del Congreso que respalden un embargo parcial de armas a Israel.
La H.R. 3565 contempla las bombas antibúnker BLU-109, las de la serie MK80, las bombas de pequeño diámetro GBU-39, las Municiones de Ataque Directo Conjunto (JDAM), los sistemas de bombas planeadoras SPICE, la munición para tanques de 120 milímetros y los proyectiles de artillería de 155 milímetros, entre ellos las municiones de fósforo blanco.
En su declaración de principios, acompañada de la frase bíblica “No matarás”, los firmantes piden a los miembros del Congreso que apoyen el proyecto. Consideran que la medida es necesaria para terminar con lo que describen como la complicidad de Estados Unidos en la “violencia desmesurada” del ejército israelí y avanzar hacia una paz justa y una seguridad real para palestinos e israelíes.
La coalición relaciona esta postura con dos principios del judaísmo: pikuaj nefesh, entendido como la obligación de salvar vidas, y b’tzelem E-lohim, la creencia de que todos los seres humanos fueron creados a imagen de la Divinidad.
Los firmantes expresan además su rechazo a los ataques en Gaza y Judea y Samaria y sostienen que, como estadounidenses, contribuyen a hacer posibles esas acciones. Esa consideración, explican, los lleva a respaldar la Ley para Bloquear las Bombas, cuyo apoyo presentan como un “imperativo moral” y también como una medida estratégica destinada a proteger vidas en Gaza.
Aunque la campaña no aparece oficialmente vinculada a una organización específica, en su sección de preguntas frecuentes se mencionan varios grupos que respaldan el proyecto: Voz Judía por la Paz (JVP), el Centro para la No Violencia Judía, IfNotNow, Judíos por la Justicia Racial y Económica, Nueva Narrativa Judía y Rabinos por el Alto el Fuego.
Algunas de estas organizaciones han sido objeto de controversia por sus campañas contra Israel, su respaldo al movimiento BDS y otras posiciones rechazadas por sectores del judaísmo tradicional.
Entre quienes suscribieron la iniciativa se encuentran la rabina Alissa Wise, antigua codirectora de organización de JVP y fundadora de Rabinos por el Alto el Fuego; el rabino Brant Rosen, cofundador del Consejo Rabínico de JVP; la rabina Lynn Gottlieb, activista de JVP; y el rabino David Mivasair, relacionado con JVP y con Voces Judías Independientes de Canadá.
Wise fue fotografiada anteriormente mientras abrazaba a Rasmea Odeh, responsable de colocar una bomba en un supermercado de Jerusalén en un ataque que mató a dos personas y dejó nueve heridos.










