El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln navega cerca de Singapur durante su regreso a Estados Unidos después de un prolongado despliegue en Oriente Medio.
El buque, uno de los mayores de la Marina estadounidense, participó en el apoyo a la guerra de Estados Unidos contra Irán. Durante la misión permaneció más de 250 días consecutivos en el mar, un periodo que batió récords.
El extenso despliegue también ha generado preocupación por la situación de la tripulación, después de informes sobre un deterioro de la salud mental y problemas de abastecimiento, entre ellos la falta de alimentos y productos de higiene.
Las autoridades de Tailandia indicaron que el Lincoln hará una escala en el país para que la tripulación pueda descansar y recuperarse antes de continuar el viaje hacia su base en Estados Unidos.










