Jafar Farah, candidato de Hadash a la Knéset, enfrenta crecientes presiones para retirar su candidatura después de que varias mujeres lo acusaran de acoso sexual.
Farah, activista de derechos humanos, ocupa el segundo lugar en la lista de Hadash y el cuarto en la candidatura conjunta que el partido presenta con Ta’al y Balad para las elecciones israelíes del 27 de octubre.
Dos organizaciones de defensa de las mujeres, Mujeres Contra la Violencia y Assiwar-El Movimiento Árabe Feminista, recibieron desde 2019 seis testimonios contra Farah. Una séptima denuncia fue presentada directamente ante Hadash.
El partido creó un equipo para examinar el caso desde una perspectiva política, ética y organizativa. En agosto adoptó sus recomendaciones, entre ellas pedir a Farah que renunciara a su candidatura, pero el político rechazó hacerlo.
La revisión interna determinó que las siete denuncias procedían de mujeres sin relación entre sí, entre ellas palestinas, judías y extranjeras. Las acusaciones abarcan desde conductas consideradas ambiguas hasta actos físicos calificados como extremadamente graves.
El equipo también concluyó que Hadash debería exigir la retirada de Farah si alguna de las denunciantes presenta una denuncia policial o hace público su testimonio.
Farah ha negado completamente las acusaciones y sostiene que no le fueron presentadas formalmente. También ha cuestionado el momento en que resurgieron, al considerar que podrían buscar perjudicarlo a él, a Hadash y a la lista conjunta. Al mismo tiempo, expresó pesar si alguna de sus acciones causó malestar de manera involuntaria y pidió disculpas por cualquier efecto no intencionado.
Hadash, que hasta ahora mantiene a Farah en su lista, afirmó que no ignorará las acusaciones, pero sostuvo que el candidato no debe ser considerado culpable sin el debido proceso.










