Las comunidades judías de Estados Unidos destinan más de $1.050 millones al año a seguridad, un máximo histórico y cerca de $285 millones más que la estimación de 2024, según un estudio de las Federaciones Judías de Norteamérica.
El cálculo abarca unas 4.500 instituciones, entre sinagogas, centros comunitarios, escuelas, campamentos de verano y organizaciones sin ánimo de lucro. No incluye negocios privados como restaurantes kosher, supermercados y tiendas.
El gasto medio ronda los $225.000 anuales por institución. La mayor parte corresponde a personal, incluidos guardias y directores de seguridad, mientras que unos $150 millones se destinan a tecnología, sistemas de protección y refuerzo de edificios.
Las Federaciones Judías sostienen que este desembolso resta recursos a otros servicios comunitarios. “Cada dólar que nuestra comunidad gasta en guardias y cámaras es $1 que no se gasta en educación judía, en cuidar a nuestros ancianos, en cuidar a los necesitados”, afirmó su presidente, Eric D. Fingerhut.
La organización pidió al Congreso aprobar la Ley de Seguridad de los Judíos Americanos, que autorizaría hasta $1.000 millones anuales para el Programa de Subvenciones de Seguridad para Organizaciones Sin Ánimo de Lucro, utilizado por instituciones judías para financiar parte de sus medidas de protección.
La seguridad adquirió especial relevancia después del ataque de 2018 contra la sinagoga de Pittsburgh, donde fueron asesinados 11 fieles, y de posteriores atentados mortales en Nueva York, Nueva Jersey y California. La preocupación volvió a intensificarse tras el ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023 y la guerra en Gaza, en paralelo con un fuerte aumento de los incidentes antisemitas.
En 2025, los judíos fueron víctimas del 63% de los delitos de odio por motivos religiosos registrados por el FBI y del 14% del total de crímenes de odio en Estados Unidos, pese a representar alrededor del 2% de la población. Ese año también se produjeron ataques mortales en Washington y Boulder, Colorado, y 20 judíos fueron asesinados en ataques antijudíos en la diáspora.
Las medidas de protección se han extendido a prácticamente todas las actividades comunitarias judías en Estados Unidos, desde puertas reforzadas y cámaras hasta guardias, patrullas policiales y sistemas de ciberseguridad. También han permitido impedir ataques, entre ellos un intento de atentado contra una sinagoga de Michigan a comienzos de 2026.










