El Ministerio de Finanzas publicó una serie de indicadores económicos antes de Rosh Hashaná 5787 y afirmó que los datos reflejan la capacidad de la economía israelí para mantener el crecimiento pese a la incertidumbre de los últimos años.
El producto interno bruto aumentó un 3,2 % durante el primer semestre de 2026 frente al segundo semestre de 2025.
La inversión extranjera en Israel creció un 78 % y alcanzó los $26.000 millones en 2025. Según el ministerio, esa tendencia continuó durante la primera mitad de 2026.
La inflación bajó del 2,5 % registrado en vísperas del anterior Rosh Hashaná al 1,5 %, situándose en la parte inferior del rango objetivo.
El índice TA-125 de la Bolsa de Tel Aviv avanzó un 35 % durante el último año, mientras que el séquel se fortaleció un 11 % frente al dólar estadounidense.
El déficit presupuestario descendió del 4,7 % al 3,3 % en el último año, por debajo del objetivo del 4,9 % fijado para 2026. El Ministerio de Finanzas advirtió, sin embargo, que podría aumentar ligeramente en los próximos meses.
La relación entre deuda pública y PIB se sitúa actualmente en el 67,9 %, frente a un promedio del 111 % entre los países de la OCDE.
Las agencias S&P y Fitch mantienen la calificación crediticia de Israel en A, mientras que Moody”s la sitúa en Baa1.
La prima de riesgo de Israel, medida mediante swaps de incumplimiento crediticio, disminuyó un 29 % y se acercó a los niveles registrados antes de la guerra. El rendimiento de los bonos gubernamentales a diez años cayó un 7,2 % durante 2026.
El desempleo se mantiene en el 3,3 %, frente a un promedio del 4,9 % en la OCDE. La tasa de participación laboral entre los israelíes de 15 años o más se sitúa en el 62,5 %, frente al 61 % promedio de la organización.
Entre las personas de 15 a 64 años, la tasa de empleo de Israel alcanza el 71 %, por debajo del promedio del 74 % de la OCDE.
Israel también mantiene una posición destacada en inteligencia artificial. Según los datos presentados, ocupa el tercer lugar mundial en comercialización de IA, el sexto en desarrollo y el séptimo en investigación entre 83 países.
El sector tecnológico continúa siendo uno de los principales motores de la economía. El capital captado por empresas de alta tecnología aumentó un 53,6 % durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025.
El PIB nominal por habitante está proyectado en unos $70.000 para 2026. Ajustado por paridad de poder adquisitivo, se sitúa alrededor de $60.000, unos $4.000 por debajo del promedio de la OCDE.










