BEIRUT, Líbano — El presidente libanés, Joseph Aoun, visitó por sorpresa el sur del país y reafirmó su compromiso de lograr la retirada israelí y reconstruir la zona.
Aoun llegó sin previo aviso a la ciudad de Nabatieh acompañado por responsables de seguridad, entre ellos el jefe del ejército, Rodolphe Haykal.
La visita se produjo un día después de que una nueva ronda de conversaciones entre Israel y Líbano, con mediación de Estados Unidos y prevista inicialmente para la próxima semana, quedara aplazada hasta octubre.
Durante su paso por Nabatieh, Aoun expresó su solidaridad con los habitantes que salieron a recibirlo. También elogió al personal del Hospital Gubernamental de Nabatieh y afirmó que sus trabajadores arriesgaban la vida para mantener los servicios médicos en una zona de la que ha huido la mayoría de la población.
Fue la primera visita de Aoun al sur desde que Hezbolá atacó Israel en marzo en apoyo de Irán, lo que provocó una incursión aérea y terrestre israelí.
“Estamos a su lado y estudiamos cómo proporcionar todos los servicios necesarios para que puedan permanecer aquí con seguridad”, afirmó Aoun.
El presidente señaló que la retirada de Israel, el regreso de los prisioneros y de las personas desplazadas, así como la reconstrucción, son compromisos nacionales que el Estado debe cumplir.
Después de Nabatieh, Aoun se trasladó a Zawtar al-Gharbiya, una de las zonas piloto de retirada acordadas con Israel. Allí inspeccionó unidades del ejército libanés y observó posiciones cercanas del ejército israelí.
Durante el recorrido por la zona, habló con residentes y soldados.










