El Ejército de Estados Unidos desarrolla una nueva versión del Precision Strike Missile (PrSM) con la meta de superar los 1.000 kilómetros de alcance sin abandonar los lanzadores HIMARS y M270A2. El Increment 4 también deberá atacar blancos terrestres reubicables y objetivos navales en movimiento.
Ese alcance colocaría dentro del radio de acción de unidades terrestres móviles blancos que hasta ahora dependen en gran medida de medios aéreos o navales, entre ellos bases aéreas, emplazamientos de misiles, radares, centros de mando y nodos logísticos situados lejos del frente.
La compatibilidad con el M142 HIMARS es uno de los requisitos centrales del programa. El sistema ya puede emplear el PrSM actual, que ofrece mayor alcance que el ATACMS y permite cargar dos misiles por lanzador en lugar de uno. El Increment 4 ampliaría esa capacidad sin exigir una nueva plataforma de lanzamiento.
El Ejército prevé pruebas competitivas durante 2027 y 2028. La evaluación se concentrará en tres puntos: superar los 1.000 kilómetros, mantener la compatibilidad con HIMARS y demostrar capacidad contra blancos navales móviles y objetivos terrestres que cambian de posición.
La utilidad militar del sistema dependerá también de la red de sensores y mando que proporcione datos de localización con suficiente rapidez. Contra radares, lanzadores de misiles o puestos de mando móviles, el alcance por sí solo no basta si el blanco abandona su posición antes del ataque. Satélites, aeronaves, drones y sensores terrestres forman parte de esa cadena de detección y asignación de objetivos.
En el Indo-Pacífico, una versión de más de 1.000 kilómetros permitiría a baterías desplegadas en islas o territorio aliado amenazar instalaciones militares y buques desde posiciones dispersas. La exigencia de atacar objetivos navales daría al HIMARS una función adicional de negación marítima junto con su misión terrestre.
En Europa, el mismo alcance extendería la cobertura contra sistemas de defensa antiaérea, unidades de misiles, centros de mando, depósitos y redes logísticas situadas en la retaguardia. Los lanzadores podrían permanecer más alejados del frente y reducir su exposición a reconocimiento y fuego de respuesta.
El PrSM Increment 4 convertiría al HIMARS en un sistema de ataque de teatro con un alcance muy superior al asociado tradicionalmente con la artillería de cohetes. Su valor radica en combinar movilidad, profundidad de fuego y capacidad contra blancos terrestres y navales dentro de una plataforma ya integrada en las fuerzas estadounidenses y aliadas.










