La Fuerza Aérea de Estados Unidos y Northrop Grumman completaron en la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg el ensamblaje vertical del primer misil balístico intercontinental LGM-35A Sentinel completamente integrado. La prueba, realizada con un conjunto inerte, prepara al programa para iniciar sus primeras pruebas de vuelo en 2027.
La campaña Pathfinder duró cuatro meses y reunió las tres etapas de propulsión sólida, los conjuntos entre etapas, la sección delantera y otros componentes del misil. El objetivo fue validar el transporte, la manipulación, el izado con grúas móviles, la alineación vertical, el acoplamiento mecánico y las tolerancias de las interfaces antes de pasar a ensayos de vuelo.
El 719.º Escuadrón de Pruebas del Centro de Pruebas de la Fuerza Aérea completó además la revisión de diseño correspondiente a la primera campaña de vuelo. Las cinco primeras pruebas se efectuarán desde una plataforma en superficie a partir de 2027, mientras que el primer lanzamiento desde un silo Sentinel está previsto para el tercer trimestre del año fiscal 2030.
El uso inicial de una plataforma en superficie permite obtener datos de vuelo antes de que los nuevos silos estén disponibles. Esos ensayos evaluarán el encendido, la combustión de los motores, la aceleración, las cargas estructurales, la separación entre etapas, la guía, la navegación, el control de trayectoria y el comportamiento de la sección delantera.
Sentinel sustituirá al Minuteman III, en servicio desde 1970, y mantendrá el componente terrestre de la tríada nuclear estadounidense con 400 misiles desplegados. El plan de adquisición contempla 634 misiles de producción, además de unidades destinadas al desarrollo y las pruebas, con una vida operativa prevista que se extiende aproximadamente hasta 2075.
La mayor dificultad del programa se concentra en la infraestructura. La transición exige reemplazar silos, centros de lanzamiento, comunicaciones y redes de apoyo distribuidas en varios estados, mientras el Minuteman III debe continuar en servicio durante el cambio. La Fuerza Aérea optó por construir nuevos silos en lugar de modificar las instalaciones existentes.
El programa también afronta una reestructuración de costos y calendario. Tras una infracción crítica del umbral Nunn-McCurdy en 2024, el costo de adquisición se estimó en al menos $141 000 000 000, frente a una previsión anterior de 95.300 millones. La capacidad operativa inicial, antes prevista para 2029, pasó a comienzos de la década de 2030.
El ensamblaje completado en Vandenberg marca el paso desde las pruebas de componentes y propulsión hacia la integración completa del misil. El calendario final dependerá de que avancen en paralelo los vuelos de prueba, la construcción de la nueva infraestructura, la integración de mando y comunicaciones y la transición desde la fuerza Minuteman III.










