Reino Unido, Estados Unidos y Países Bajos publicaron un aviso conjunto sobre una familia de software espía llamada “CHOSEN BRICK”, que atribuyen a actores vinculados al Estado iraní. Las campañas descritas tienen como objetivos a disidentes, activistas y periodistas.
El malware permite extraer correos electrónicos, mensajes, listas de contactos y datos de cuentas en redes sociales. También puede capturar el contenido de la pantalla y acceder al micrófono del dispositivo. El Centro Nacional de Seguridad Cibernética británico (NCSC) indicó que información personal de algunas víctimas apareció después en sitios de filtraciones favorables a Irán.
Los ataques recurren a campañas de spear-phishing en servicios de mensajería como WhatsApp y Telegram. Los responsables suelen hacerse pasar por contactos de confianza y adaptan el engaño a cada objetivo. En algunos casos emplearon documentos falsos, entre ellos supuestos resultados de resonancias magnéticas, para convencer a las víctimas de instalar el malware.
Paul Chichester, director de operaciones del NCSC, afirmó que la campaña muestra el uso de vigilancia digital por parte de Irán para reprimir a críticos del régimen mediante el robo de correos, mensajes y el acceso a dispositivos.
El FBI vinculó el uso de CHOSEN BRICK con el Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán (MOIS). De acuerdo con su aviso, la herramienta sirve para obtener inteligencia, filtrar datos y causar daños a la reputación de los objetivos.
El NCSC, el FBI y el servicio de inteligencia neerlandés AIVD evaluaron que Irán utiliza “casi con seguridad” operaciones cibernéticas para ayudar a suprimir a personas que considera amenazas.
La advertencia del FBI actualiza otra emitida en marzo de 2026 sobre presuntos esfuerzos del MOIS para recopilar información mediante este malware. Parte de esos datos apareció después en internet a través de la identidad de piratería conocida como “Handala Hack”.
Handala ha atacado a varias empresas y personas estadounidenses desde el inicio de la guerra con Irán. Entre los casos mencionados figuran un ciberataque destructivo contra Stryker, proveedor de suministros y servicios médicos con sede en Michigan, en marzo, y la filtración de correos electrónicos personales del director del FBI, Kash Patel, a finales de ese mes.
La embajada de Irán en Londres no respondió a una solicitud de comentarios. El FBI tampoco aportó de inmediato datos adicionales sobre la cantidad de personas afectadas ni sobre su ubicación. Handala no respondió al correo enviado para solicitar comentarios.










