Campaign Against Antisemitism (CAA) publicó el lunes un documental de 20 minutos sobre episodios de antisemitismo dentro del Servicio Nacional de Salud británico (NHS). La organización acompañó la película con una encuesta en la que la mayoría de los judíos británicos expresó preocupación por la posibilidad de recibir un trato diferente debido a su identidad religiosa.
“Malignant: Antisemitism in the NHS” presenta varios casos. Entre ellos figura el de un paciente judío con cáncer cuyo cirujano le dijo, durante la extracción de un crecimiento canceroso de la frente, que los judíos mataban a niños palestinos “por diversión”. El documental también incluye el caso de un paciente judío atendido por el dirigente de una organización terrorista que después fue proscrita.
Otra de las personas entrevistadas es Shelley Lipman, enfermera registrada de un hospital de Cambridge. Lipman contó que un compañero le preguntó por sus tatuajes con caligrafía hebrea y ella le explicó que era judía. Tras volver de su pausa para almorzar, lo encontró junto a la cama de un paciente y vio que le hacía el saludo nazi.
Lipman relató que enfrentó al trabajador y le preguntó si sabía que aquel era el saludo nazi y que correspondía a Hitler. El compañero respondió que sí. Según Lipman, esa persona continúa empleada en el hospital. “Lo odio, lo odio absolutamente”, afirmó.
Una trabajadora cuya identidad no aparece en la película relató otro episodio. Ella y otros empleados judíos habían previsto comprar donas para repartirlas entre el personal por Jánuca, pero la dirección les indicó que hacerlo sería “inapropiado” en ese momento. La mujer interpretó la decisión como una exclusión de los judíos del lugar de trabajo.
Stephen Silverman, director de Investigaciones y Aplicación de la Ley de CAA, sostuvo que la película expone lo que describió como “podredumbre antisemita” dentro del NHS. Afirmó que los testimonios reunidos y los datos de la encuesta muestran la magnitud y la gravedad de lo que la organización considera una crisis institucional.
Gideon Falter, director ejecutivo de CAA, afirmó que los casos expuestos no representan fallos aislados. Señaló que pacientes judíos sienten temor ante sus cirujanos y que médicos y enfermeros judíos han abandonado hospitales a los que habían dedicado su vida profesional. También pidió medidas concretas por parte de profesionales, organismos sanitarios, reguladores y otras instituciones.
Un informe del Antisemitism Policy Trust registró 99 incidentes antisemitas en el sector sanitario entre octubre de 2023 y julio de 2025.
En junio, el gobierno británico propuso nuevas normas contra el antisemitismo en el sistema de salud. Entre ellas incluyó una prohibición para que el personal utilice insignias políticas, entre ellas símbolos propalestinos. La Asociación Médica Británica rechazó esas reglas y anunció que intentaría frenar su aplicación por sus preocupaciones sobre la libertad de expresión.










