Una periodista árabe palestina de unos 30 años, residente de Beitin, fue detenida por sospechas relacionadas con contacto comercial con el enemigo, incitación y apoyo a una organización hostil.
La mujer trabaja como corresponsal de un canal de televisión que, según la Policía de Israel, está bajo sospecha de mantener vínculos con Irán. La Unidad de Lucha contra el Crimen de Samaria, perteneciente al Distrito de Judea y Samaria, lleva el caso junto con otros organismos de seguridad.
La investigación examina posibles delitos de incitación y respaldo a una organización hostil, además de actos que habrían puesto en riesgo la seguridad de la zona, de las FDI o de sus operaciones. También se investiga una posible infracción de la prohibición de comerciar con el enemigo.
Los agentes recopilan pruebas y otros hallazgos para establecer, entre otros aspectos, la naturaleza de la relación de la periodista con Irán. El expediente también incluye sospechas de identificación con el terrorismo e incitación.
La sospechosa fue arrestada varios días antes de comparecer el jueves ante un tribunal. La policía pidió ampliar su detención y el juez aceptó la solicitud, por lo que permanecerá bajo custodia hasta el 23 de septiembre. La prórroga es de siete días.
La investigación continúa con participación de otros organismos de seguridad. La Policía de Israel señaló que mantendrá sus acciones contra los delitos de incitación y apoyo al terrorismo y que buscará llevar ante la justicia a quienes participen en esas conductas.










