Un menor de la zona de Jaljulia fue detenido por su presunta relación con el disparo de un cohete LAW militar robado contra un complejo residencial de Kafr Qassem. El tribunal rechazó prolongar su detención y ordenó su liberación bajo condiciones restrictivas.
El proyectil fue disparado el miércoles contra el complejo residencial. No hubo heridos y la policía clasificó el hecho como un incidente de carácter criminal.
Después del ataque, agentes de Kafr Qassem buscaron sospechosos, recogieron pruebas en el lugar y enviaron el material a laboratorios forenses y de desactivación de explosivos para su análisis.
La investigación condujo a varios registros en Jaljulia autorizados por órdenes judiciales. Detectives, investigadores de inteligencia, agentes de la Guardia Nacional de la Policía Fronteriza y otras fuerzas de la Policía Fronteriza participaron en las operaciones.
En uno de los inmuebles, los agentes hallaron una pistola Beretta escondida dentro de una pared falsa de la cocina. En el ático apareció una segunda pistola, de marca FN. También fueron incautados un cargador Magpul, otros cargadores y municiones.
En otro complejo se efectuó un registro con apoyo de equipos de ingeniería. Allí fueron incautadas 14 cámaras, algunas orientadas hacia espacios públicos. El material fue trasladado a la comisaría de Kafr Qassem para continuar la investigación.
Durante la operación fue arrestado el menor sospechoso de participar en el disparo del LAW. La policía solicitó al tribunal ampliar su detención, pero el juez dispuso que quedara en libertad sujeto a restricciones.










