Rusia inició una elección parlamentaria de tres días que definirá los 450 escaños de la Duma Estatal. Es la primera votación legislativa desde el inicio de la guerra a gran escala contra Ucrania en febrero de 2022.
El presidente Vladimir Putin ha presentado estos comicios como una medida del respaldo a la guerra. Rusia Unida, el partido gobernante favorable a Putin, mantiene una posición dominante dentro de un sistema político sometido a un fuerte control.
La mayoría de los candidatos contrarios a la guerra quedó fuera de la papeleta después de que la Corte Suprema determinara que Yabloko, partido liberal que defiende un alto el fuego, incumplió las normas electorales. Algunos aspirantes de esa formación sí compiten en circunscripciones individuales.
Antes de la votación, Putin afirmó en un discurso televisado que acudir a las urnas contribuiría a asegurar la victoria de Rusia en Ucrania y mostraría la determinación del país frente a la presión externa. El Kremlin sostiene que la unidad nacional es necesaria ante lo que describe como intentos cada vez más peligrosos de los servicios de inteligencia ucranianos y otros adversarios por causar disturbios dentro de Rusia.
Los comicios coinciden con señales de mayor inquietud entre algunos rusos por los efectos de la guerra. La economía también afronta presión. En distintas zonas del país hay escasez de combustible tras ataques de drones ucranianos, mientras las empresas enfrentan tasas de interés elevadas, falta de mano de obra y sanciones occidentales.
Las autoridades también usarán la votación para evaluar hasta qué punto se ha extendido el cansancio social. Los primeros resultados parciales deberían conocerse el domingo por la noche y el recuento casi completo estará disponible el lunes.










