Otokar y Leonardo completaron las pruebas de fuego real del TULPAR equipado con la torre HITFACT MkII de 120 mm. La campaña incluyó disparos con el vehículo detenido y en movimiento y confirmó el funcionamiento conjunto del cañón, el sistema de control de tiro y la estabilización.
El TULPAR utiliza un chasis de orugas escalable con un peso bruto aproximado de entre 28 y 45 toneladas. En la configuración ensayada monta la torre HITFACT MkII de Leonardo con un cañón de ánima lisa de 120 mm y 45 calibres.
La torre emplea una arquitectura de bajo retroceso para reducir las cargas estructurales sobre plataformas más ligeras. También integra control de tiro digital, miras estabilizadas para comandante y artillero, cámaras térmicas, telémetro láser y almacenamiento separado de munición.
Las pruebas en movimiento comprobaron la coordinación entre el arma, las miras, la estabilización, el software de control de tiro y la suspensión durante la marcha. Con esta fase, Otokar y Leonardo validaron la integración del sistema de armas de 120 mm en el chasis TULPAR.
Leonardo indica que la HITFACT MkII puede emplear munición estándar de 120 mm de la OTAN. Cada tipo de proyectil requiere, no obstante, sus correspondientes procesos nacionales de calificación y certificación.
La empresa también incluye la munición guiada Vulcano 120 entre las opciones compatibles con la torre. El anuncio de las pruebas no señala que ese proyectil haya sido utilizado durante la campaña de fuego real.
Por su peso y armamento, el TULPAR se encuadra en la categoría de tanque medio. Su masa máxima declarada de 45 toneladas lo mantiene por debajo de carros de combate principales como el Leopard 2A8, sin que Otokar haya publicado datos que permitan equiparar sus niveles de protección.










