Vecinos de Giv’ot Bar y del kibutz Mishmar HaNegev, en el norte del Néguev, escucharon una sucesión de disparos durante la mañana del sábado. Los testimonios situaron el periodo de mayor intensidad entre las 6:30 y las 10:30, aunque en los grupos comunitarios de WhatsApp ya se hablaba de tiros durante la noche.
La hora de mayor actividad tuvo un peso particular para algunos residentes porque las 6:30 fue la hora en que comenzó la masacre del 7 de octubre de 2023 encabezada por Hamás. Un vecino de Giv’ot Bar escribió que el volumen de fuego era inusual incluso para lo que acostumbraban escuchar en la zona. Otro explicó que despertarse en Shabat con disparos tan fuertes le recordó directamente aquella mañana. En Mishmar HaNegev también hubo mensajes sobre una cantidad elevada de disparos.
La procedencia aparente del fuego era Rahat, ciudad beduina del sur afectada por la ola de criminalidad que atraviesa la comunidad árabe. Un integrante del equipo de seguridad del kibutz transmitió a los residentes que la policía había atribuido los tiros a una disputa entre familias de Rahat. La policía, sin embargo, dijo que una patrulla enviada a buscar el punto exacto desde el que se disparaba no consiguió localizarlo.
La preocupación no se limitó al episodio del sábado. Habitantes de comunidades cercanas llevan varios años quejándose de los disparos procedentes de localidades beduinas y han acusado a la policía de no mantener el orden en el área.
Un informe publicado a comienzos de este año por el contralor estatal Matanyahu Englman advirtió que la capacidad efectiva de gobierno se había deteriorado en el Néguev, en especial en las localidades beduinas. El documento señaló que las comisarías no disponían del personal necesario para afrontar la delincuencia.
Billy, gerente comunitario de Giv’ot Bar, describió la situación como imposible y explicó que la comunidad no tiene autoridad para convocar al escuadrón civil de emergencia. Afirmó que esa limitación deja a los residentes expuestos y sin una respuesta propia inmediata.
También dijo que los habitantes de Giv’ot Bar estaban dispuestos a crear una fuerza independiente si no cambiaba la respuesta existente. La propuesta era que ese grupo saliera al terreno en tiempo real para inspeccionar el área y localizar el origen de los disparos tanto dentro como fuera de la comunidad.
Ese mismo sábado, la policía comunicó varias operaciones en Rahat sin vincular expresamente esos hechos con los disparos escuchados por los residentes. En una redada dentro de un edificio residencial encontró pistolas y municiones. En otro procedimiento, tras revisar un vehículo sospechoso, halló un fusil M-16 y detuvo a un sospechoso. Además, otros dos sospechosos fueron arrestados por un tiroteo relacionado con una disputa entre familias.










