El Reino Unido prevé desplegar hasta 24 drones autónomos armados para 2030 que operarán junto a sus 50 helicópteros de ataque AH-64E Apache Guardian. El proyecto NYX, respaldado por una inversión de £220 000 000, busca enviar esas aeronaves por delante de los helicópteros para localizar objetivos, ejecutar misiones de guerra electrónica y efectuar ataques de precisión en zonas fuertemente defendidas.
El concepto, presentado en la feria DVD 2026, permitiría que los Apache permanecieran protegidos por el terreno o a mayor distancia de las defensas antiaéreas mientras los drones se aproximan a las posiciones enemigas. Así, las tripulaciones dispondrían de sensores y armas más allá del alcance de sus propios equipos, con menor exposición a misiles de corto alcance, sistemas portátiles y radares hostiles.
Las tripulaciones asignarán misiones a los drones
NYX se desarrolla como un demostrador de capacidad en el que las tripulaciones del Apache darán instrucciones de misión a las aeronaves autónomas, sin necesidad de pilotarlas a distancia de forma continua. Los sistemas a bordo se encargarán de la navegación y de buena parte de la ejecución de las tareas asignadas.
Esa distribución del trabajo busca evitar que el manejo de varios drones sobrecargue a los dos tripulantes del helicóptero, que ya deben atender el vuelo, los sensores, las comunicaciones, las armas y los sistemas defensivos. Una aeronave autónoma podría reconocer un sector mientras otra investiga una posición de defensa antiaérea o apoya un ataque.
Los drones podrán buscar radares, vehículos blindados y puestos de mando, y transmitir los datos al Apache. Su aproximación también podría obligar a un radar enemigo a emitir o a una batería de misiles a desplazarse, lo que facilitaría su localización. Las aeronaves equipadas para guerra electrónica podrían identificar las señales hostiles y contribuir a interferir las comunicaciones o los sistemas defensivos.
La capacidad de ataque forma parte del requisito. Los drones armados aportarían municiones adicionales sin ocupar los soportes de armas del AH-64E y permitirían atacar más objetivos antes de que los helicópteros tuvieran que retirarse para rearmarse. El concepto contempla además la integración de sistemas actuales y futuros que puedan lanzarse desde esas aeronaves.
Cuatro empresas desarrollan propuestas para NYX
Anduril Industries UK, BAE Systems, Tekever y Thales UK fueron seleccionadas en 2026 para continuar el desarrollo de soluciones. La aeronave, los sensores, el armamento y la arquitectura de autonomía siguen sujetos a evaluación. Las propuestas expuestas en DVD son opciones competidoras, sin que el Ejército británico haya seleccionado todavía un modelo.
El programa complementará la flota de 50 AH-64E adquirida a Estados Unidos por £1 700 000 000 para sustituir a los Apache AH1. El último helicóptero fue aceptado en marzo de 2025. Además de las misiones contra blindados, estos aparatos realizan reconocimiento, ataques contra defensas antiaéreas, escolta y operaciones contra objetivos de alto valor en profundidad.
NYX también forma parte del enfoque británico Recce Strike, que busca acortar el tiempo entre la detección de un objetivo y su ataque. Los datos obtenidos por un dron podrán servir a un Apache, a otra aeronave no tripulada o a la artillería, según el arma más adecuada para el objetivo.
Uno de los requisitos decisivos será mantener la utilidad de los drones cuando las interferencias degraden sus enlaces de datos. La autonomía deberá permitirles continuar rutas o tareas predefinidas con comunicaciones intermitentes. De esa capacidad, junto con la carga útil, la integración del armamento y las exigencias logísticas, dependerá su empleo sostenido junto a las unidades Apache.










