El Ejército británico incorporó el dron de ataque Nyan, con un alcance superior a 250 kilómetros, a las unidades de artillería que operan los lanzacohetes M270A2. El sistema ofrece una opción de menor costo para atacar objetivos en la retaguardia enemiga y reservar los cohetes y misiles de precisión para las misiones que exigen mayor velocidad o potencia destructiva.
Desarrollado por Callen-Lenz, empresa de BAE Systems, Nyan entró en servicio en 2026 con el 26.º Regimiento de Artillería Real tras pruebas operativas que incluyeron experiencia vinculada a Ucrania. El ministerio de Defensa lo adquirió para el Ejército de Campaña y lo incluyó en la contribución británica a la Operación Cabrit, en el flanco oriental de la OTAN. El dron también participó en el ejercicio Spring Storm, en Estonia.
La presentación de Nyan junto a un M270A2 en la exposición DVD 2026 mostró esa integración en las unidades de artillería. El dron dispone de una catapulta neumática propia y no se lanza desde el vehículo. Ambos sistemas forman parte de una misma estructura de ataque de largo alcance, en la que los mandos seleccionan el arma según el objetivo, la distancia, las defensas enemigas y la munición disponible.
Un objetivo fortificado o que requiera una respuesta inmediata puede justificar un cohete o un misil del M270A2. Nyan ofrece una alternativa para instalaciones logísticas, nodos de comunicaciones y equipos de guerra electrónica expuestos. Esta distribución permite ampliar los blancos atacables sin recurrir en cada misión a municiones de mayor valor.
El dron de ataque de un solo uso cuenta con un motor de turbina de gas y una velocidad de crucero de unos 220 kilómetros por hora. Callen-Lenz declara un peso máximo al despegue superior a 75 kilogramos y una carga útil inferior a 20 kilogramos. Su alcance supera los 250 kilómetros, según la cantidad de combustible y el perfil de misión.
El M270A2, de fabricación estadounidense, es la versión modernizada del lanzacohetes sobre orugas M270. Conserva dos módulos de munición e incorpora un nuevo sistema común de control de tiro, mejoras mecánicas, un motor más potente y mayor protección blindada. En el Ejército británico está destinado a emplear cohetes guiados GMLRS, su variante de alcance extendido y, en el futuro, el misil de ataque de precisión PrSM.
La combinación responde a una necesidad de las operaciones sostenidas: ajustar el gasto de munición al objetivo. Los cohetes y misiles aportan velocidad y mayor capacidad destructiva, pero sus existencias son limitadas y su reposición es costosa. Nyan añade una opción más lenta y de menor costo para misiones que no requieren esas prestaciones.
El lanzamiento por catapulta también facilita la dispersión de los equipos. Nyan no necesita una pista ni grandes instalaciones fijas, de modo que sus operadores pueden utilizar posiciones con poca infraestructura y trasladarse después del lanzamiento. Esa movilidad permite distribuir la capacidad de ataque y reduce la necesidad de que los M270A2 intervengan en cada acción, con la exposición que supone para los lanzadores frente a los sensores enemigos.










