Los F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea de Estados Unidos emplean cohetes guiados APKWS II contra drones iraníes, una opción de menor costo que los misiles aire-aire convencionales. Su incorporación amplía la cantidad de armas disponibles en cada patrulla y permite reservar los AIM-9X Sidewinder y AIM-120 AMRAAM para amenazas que exigen mayor alcance o prestaciones.
Esta capacidad adquirió relevancia durante la operación Furia Épica, en la que los F-15E combinaron ataques de precisión de largo alcance con misiones de interceptación de drones. Los cazas participaron desde el inicio de la campaña contra Irán y continuaron activos en la región meses después.
Hasta 42 cohetes guiados en un solo caza
El AGR-20F APKWS II transforma un cohete estándar de 70 milímetros en una munición de precisión mediante una sección de guía láser. La Fuerza Aérea lo probó en el F-15E como arma contra aeronaves no tripuladas relativamente lentas y poco maniobrables, entre ellas los drones de ataque unidireccional de la familia Shahed.

Las pruebas incluyeron una configuración de seis lanzadores LAU-131 con un total de 42 cohetes APKWS II. Esa carga permite disponer de más municiones guiadas por salida que con misiles aire-aire convencionales, sin renunciar a estos últimos para interceptar objetivos más rápidos o capaces.
La diferencia es relevante ante ataques masivos de drones baratos. Cada interceptación con un misil de altas prestaciones consume una munición costosa y reduce las reservas disponibles para otras amenazas. Los cohetes guiados ofrecen una alternativa contra objetivos adecuados y permiten que un mismo avión ataque varios drones durante una patrulla.
El empleo de APKWS II depende del alcance, las características del blanco y las condiciones del combate. Para localizar las amenazas, el F-15E puede recurrir a información de sensores aéreos y terrestres e interceptar los drones antes de que lleguen a las defensas fijas, las bases militares u otros objetivos de alto valor.
Defensa contra drones y ataques de precisión

La autonomía de vuelo, la capacidad de carga y la tripulación de dos personas favorecen las misiones prolongadas con múltiples interceptaciones. El piloto y el oficial de sistemas de armas se reparten la navegación, el manejo de sensores, la adquisición de objetivos y la vigilancia de amenazas.
El Strike Eagle mantiene a la vez su función de ataque de precisión. La combinación de cohetes guiados y misiles aire-aire amplía sus opciones defensivas durante una campaña en la que también debe efectuar misiones ofensivas contra objetivos terrestres.
Con APKWS II, el F-15E dispone de una alternativa para sostener patrullas contra drones sin depender exclusivamente de los interceptores más costosos. Los misiles de mayores prestaciones quedan disponibles para aviones, misiles de crucero y otras amenazas que requieren su velocidad, alcance o capacidad de maniobra.










