Flávio Bolsonaro terminó por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Con el 99% de los votos escrutados, la diferencia superó los 2,7 millones de sufragios a favor del hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El recuento comenzó tras el cierre de las urnas electrónicas, bajo supervisión del Tribunal Superior Electoral. Flávio superó inicialmente el 50%, aunque su ventaja se redujo a medida que llegaron resultados de otras regiones.
Con casi todo el escrutinio completado, Flávio obtuvo el 47,23%, equivalente a 55.774.942 votos. Lula, de 80 años y candidato a un cuarto mandato no consecutivo, alcanzó el 44,92%, con 53.111.936 votos.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador, abogado y representante del Partido Liberal. Entró en la contienda como continuador político de su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple una pena de prisión tras ser condenado por un intento de golpe posterior a su derrota electoral de 2022.
Lula regresó al poder en aquellas elecciones y ahora afronta una segunda vuelta contra una oposición que llega con ventaja en el número total de votos de la primera ronda.
La campaña estuvo marcada por una fuerte polarización, los problemas de delincuencia y economía, y el debate sobre la política exterior y las relaciones con Estados Unidos. Flávio defendió una alianza estrecha con el presidente Donald Trump y presentó sus vínculos internacionales como una ventaja. Lula, por su parte, criticó a Washington y acusó una injerencia externa en la soberanía brasileña, en un contexto de reportes de la inteligencia del país sobre sospechas de intervención extranjera.
La segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre. La legislación electoral brasileña exige más del 50% de los votos válidos para ganar en la primera ronda, de modo que los sufragios de los candidatos menores que quedaron fuera pasan a tener un peso decisivo. Ambos bloques disponen de tres semanas para atraer a esos votantes y ampliar su apoyo.










