La Fuerza Aérea de EE. UU. inició en Australia las pruebas de vuelo del misil hipersónico HACM dentro del programa bilateral SCIFiRE con la RAAF.
El ensayo se realizó en un campo de tiro australiano cuya ubicación no fue revelada. The War Zone informó del evento después de recibir confirmación directa de un portavoz de la Fuerza Aérea estadounidense. Tampoco se ha informado cuándo ocurrió la prueba ni si el misil inició el vuelo propulsado después de separarse de la aeronave portadora.
La prueba forma parte del Southern Cross Integrated Flight Research Experiment, conocido como SCIFiRE, mediante el cual Estados Unidos y Australia cooperan en el desarrollo de armas hipersónicas lanzadas desde el aire. Según el portavoz estadounidense citado por The War Zone, la Real Fuerza Aérea Australiana lanzó un artículo de prueba del HACM para obtener datos en condiciones de vuelo realistas.
Ningún modelo de aeronave ha sido identificado como plataforma del lanzamiento realizado en esta prueba. Documentos estadounidenses anteriores contemplaban el empleo de los F/A-18F Super Hornet australianos en parte de la campaña de ensayos, mientras que el F-15E Strike Eagle figura entre los primeros aviones estadounidenses previstos para portar el arma.
Raytheon, empresa de RTX, desarrolla el HACM y Northrop Grumman tiene a su cargo el sistema de propulsión. El proyecto deriva de trabajos anteriores realizados dentro del programa Hypersonic Air-breathing Weapon Concept de DARPA.
El misil emplea una arquitectura de dos etapas. Un propulsor de combustible sólido proporciona la aceleración inicial y después entra en funcionamiento un ramjet de combustión supersónica, o scramjet, que utiliza oxígeno atmosférico para mantener el vuelo propulsado a velocidad hipersónica. La información disponible sitúa su velocidad por encima de Mach 5, aunque ni la Fuerza Aérea ni los fabricantes han divulgado su velocidad máxima o alcance operativo.
La campaña afronta un calendario reducido. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno de EE. UU. informó en julio de 2026 que la Fuerza Aérea había disminuido de siete a cinco el número de vuelos previstos durante la fase de prototipado rápido. La GAO señaló además que el programa había consumido prácticamente todo el margen disponible en su cronograma.
Las tres primeras pruebas son consideradas esenciales para sustentar una decisión sobre despliegue y adquisición rápida durante el año fiscal 2027. La Fuerza Aérea prevé fabricar 13 misiles en esta fase, entre municiones destinadas a ensayos, repuestos y armas que podrían contribuir a una capacidad operativa inicial.
La GAO advirtió que un fallo grave podría impedir que los cinco vuelos se completen dentro del periodo de cinco años asignado al prototipado rápido. Parte de la validación de componentes se desarrolla en paralelo con la fase final del sistema para preservar el calendario, aunque ese procedimiento podría obligar a introducir modificaciones si aparecen fallos durante las pruebas.
Australia participa también en el desarrollo y futura integración del arma. Durante las consultas ministeriales AUSMIN de 2024, Washington y Canberra confirmaron que las pruebas terrestres del HACM preparaban una campaña bilateral de ensayos en vuelo y expresaron su intención de avanzar hacia una capacidad desplegable. Australia estudia el programa como una posible vía para incorporar su primera arma hipersónica lanzada desde el aire.
El HACM está concebido para atacar objetivos fuertemente defendidos o que exijan una respuesta rápida, entre ellos sistemas de defensa antiaérea, instalaciones de mando y medios de ataque enemigos. Su lanzamiento desde una aeronave permite variar el punto de disparo y mantener a la plataforma portadora a mayor distancia del espacio aéreo defendido.
El programa mantiene como referencia una posible decisión de despliegue rápido en 2027. Estados Unidos prevé emplear el misil desde aeronaves tácticas como el F-15E, mientras Australia prepara su integración en el F/A-18F dentro de la cooperación SCIFiRE.










