El alcalde de Arnhem autorizó dos conciertos de Kanye West en junio, después de que el Gobierno descartara prohibir su entrada al país.
El alcalde de la ciudad, Ahmed Marcouch, concedió el permiso para las presentaciones a pesar de lo que describió como “declaraciones reprensibles realizadas por el artista en el pasado”. La resolución municipal prosperó debido a que el ministro de Asilo y Migración, Bart van den Brink, afirmó que no existían fundamentos jurídicos formales para prohibir el ingreso del músico, una medida que solicitó la mayoría de la Cámara de Representantes neerlandesa.
Las actuaciones se programaron para los días 6 y 8 de junio en esa localidad; esta última fecha coincide con el cumpleaños del rapero estadounidense de 48 años, conocido también como “Ye”.
Varios recintos europeos prohibieron previamente los recitales de West por la indignación que desataron sus comentarios donde glorifica al líder nazi Adolf Hitler y por sus diatribas antisemitas. El artista atribuyó sus declaraciones a un trastorno bipolar y ofreció disculpas en varias ocasiones.