La Comisión Federal de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) de Estados Unidos desistió de exigir a la Universidad de Pensilvania una lista de profesores, empleados y estudiantes judíos, acompañada de información que permitiera identificarlos.
El organismo había solicitado esos datos como parte de una investigación sobre presunto antisemitismo en el campus de la institución, perteneciente a la Ivy League. Los investigadores argumentaron que necesitaban contactar con miembros de la comunidad judía para examinar posibles casos de discriminación.
La petición provocó el rechazo de la universidad y de organizaciones defensoras de la libertad de expresión, que advirtieron de sus implicaciones para la privacidad y la Primera Enmienda.
Grupos judíos del campus también se opusieron. Aunque respaldaron las iniciativas contra el antisemitismo, señalaron que el “catalogado forzado de judíos” ha tenido consecuencias históricamente peligrosas.
En una presentación judicial conjunta, la EEOC y la Universidad de Pensilvania comunicaron que la agencia federal había retirado la exigencia. El organismo aseguró que “no tomará más medidas” para hacerla cumplir y que tampoco volverá a solicitar ese material.
A cambio, la universidad aceptó retirar una apelación contra la orden.
El acuerdo no explica por qué la EEOC desistió de la solicitud y tampoco pone fin a la investigación federal sobre el presunto antisemitismo en la universidad.






