El antisemitismo en Australia quedó fuera de control tras el ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza y avivó la violencia contra el pueblo judío, según declaró el jefe de los servicios de inteligencia del país durante una investigación sobre el atentado terrorista de Bondi Beach.
Estas declaraciones tuvieron lugar durante las audiencias públicas de una amplia investigación, conocida como Comisión Real, que se centra en los acontecimientos que condujeron al atentado de Bondi del pasado mes de diciembre, en el que murieron 15 personas en un ataque dirigido contra la comunidad judía durante una celebración de Jánuca.
El aumento de los incidentes antisemitas contribuyó a la decisión de la agencia de elevar el nivel de amenaza terrorista nacional a “probable” en agosto de 2024, según Mike Burgess, de la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad. “No cabe duda de que la guerra en Oriente Medio despertó una amplia gama de emociones en Australia”, afirmó Burgess, director general de seguridad de la agencia.
“Algunas de esas expresiones derivaron en violencia… y esos comportamientos, incluido el antisemitismo, que en nuestra opinión quedaron impunes, se normalizaron y dieron más espacio a la violencia… y los judíos australianos fueron las principales víctimas.”
Según Burgess, a partir de finales de 2024 el antisemitismo también aumentó en gravedad, al pasar de “conductas amenazantes e intimidatorias a ataques directos contra personas, empresas y lugares de culto”.
Entre estos incidentes figuran actos de vandalismo e incendios provocados en viviendas, escuelas, sinagogas y vehículos durante los meses previos al atentado de Bondi.
Burgess afirmó que la agencia concluyó que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, una fuerza de élite, estuvo detrás de dos ataques antisemitas contra un restaurante kosher en Sídney y la sinagoga Adass Israel de Melbourne.
Ese hallazgo provocó la expulsión del embajador iraní en agosto.
Irán probablemente participó en más ataques, pero la ASIO “simplemente no alcanza esa conclusión” en sus evaluaciones para determinar la autoría, añadió.
“Utilizan su red de intermediarios y agentes para ejecutar sus órdenes, cuyo objetivo es causar daño al pueblo judío dondequiera que se encuentre en el mundo.”
La primera ronda de audiencias de la comisión, celebrada este mes, se centró en la naturaleza y la prevalencia del antisemitismo, y recabó testimonios de miembros de la comunidad judía.