Marla-Svenja Liebich, una figura destacada alemana, fue extraditada desde la República Checa e ingresó en una prisión de mujeres en Chemnitz, pese a las sospechas de que recurrió a la legislación alemana sobre autodeterminación de género para obtener ese destino penitenciario.
Liebich, de 55 años, utilizaba anteriormente el nombre Sven y registró después una identidad legal femenina. Benedikt Bernzen, de la fiscalía de Chemnitz, confirmó a AFP su traslado al centro penitenciario y afirmó que se mostró “cooperativa”.
Según Bernzen, la dirección de la prisión estudia ahora “cómo ejecutar la condena”.
Liebich ha ocupado durante décadas un lugar destacado dentro de la escena extremista en el este de Alemania. En agosto pasado desapareció tras no presentarse en una prisión femenina para cumplir una pena de un año y medio por delitos que incluían incitación al odio racial y difamación.
La fugitiva fue detenida a comienzos de abril en el oeste de la República Checa mediante una orden europea de detención. Los tribunales checos rechazaron posteriormente sus recursos para impedir la extradición.
A finales de 2024, Liebich cambió legalmente su sexo a femenino después de una reforma que simplificó la modificación del género en los documentos oficiales.
La decisión fue interpretada de forma generalizada como un intento de ridiculizar la Ley de Autodeterminación de Alemania, vigente desde noviembre de 2024, y provocó un debate sobre las posibilidades de abuso de la nueva normativa.
En 2022, Liebich interrumpió una marcha del orgullo LGBTQ en Halle y llamó “parásitos de la sociedad” a sus participantes, según activistas.
El actual Gobierno alemán, dirigido por el canciller conservador Friedrich Merz, anunció tras asumir el poder el año pasado que revisaría la Ley de Autodeterminación.






