Altos dirigentes de Fatah enfrentados, Hussein al-Sheikh y Jibril Rajoub, se reunieron durante el fin de semana en un intento por reducir las tensiones internas del partido antes de las elecciones legislativas palestinas previstas para el 28 de noviembre, según dos fuentes familiarizadas con el encuentro.
Rajoub boicotea las reuniones de Fatah desde junio, cuando el presidente de la Autoridad Palestina y líder del movimiento, Mahmoud Abbas, nombró a Al-Sheikh como su adjunto dentro del partido. La decisión se produjo pese a que Rajoub había obtenido más votos que Al-Sheikh en las elecciones internas de Fatah celebradas en mayo.
Al-Sheikh, que ya era vicepresidente de la Autoridad Palestina, ofreció a Rajoub mantener el cargo de secretario general de Fatah, pero este todavía no ha aceptado, dijeron las fuentes.
La reunión del fin de semana permitió avances para reducir las diferencias y ambos dirigentes planean aparecer juntos en público en los próximos días, según una de las fuentes.
El acercamiento forma parte de los esfuerzos del entorno de Abbas por contener las fracturas que amenazan con debilitar a Fatah en las urnas. El partido también enfrenta posibles escisiones encabezadas por los exministros de la Autoridad Palestina Nasser al-Qidwa y Qadura Fares, además de las persistentes diferencias con la corriente liderada por Mohammad Dahlan.
Rajoub se reunió recientemente en Egipto con miembros de la facción de Dahlan, antiguo jefe de seguridad de la Autoridad Palestina en Gaza que rompió con Abbas hace más de 15 años y vive exiliado en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, esos contactos no produjeron avances hacia una reconciliación con la dirección de Fatah, según las fuentes.
También existen presiones entre partidarios de Marwan Barghouti para que encabece una candidatura separada. Barghouti, exsecretario general de Fatah, cumple cinco cadenas perpetuas en una prisión israelí por planear atentados terroristas que causaron cinco muertos.
Las divisiones han contribuido al deterioro de las perspectivas electorales de Abbas y Fatah y alimentan las especulaciones sobre un posible aplazamiento de las elecciones legislativas.
Abbas anunció en junio que las elecciones presidenciales se celebrarían en 2027, aunque todavía no se ha fijado una fecha. En 2021 canceló unas elecciones palestinas después de atribuir la decisión a las restricciones israelíes a la votación en el Este de Jerusalén, mientras sus críticos sostenían que Fatah se encaminaba a sufrir importantes pérdidas.
La celebración de elecciones también forma parte de los compromisos asumidos por la Autoridad Palestina para mantener el respaldo financiero de la Unión Europea, un factor que puede dificultar una nueva cancelación de la votación.










