El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, expresó una objeción cautelosa a la postura del presidente Donald Trump sobre los misiles balísticos iraníes y afirmó que Teherán no debería conservar ese arsenal en el marco de las negociaciones previstas con Washington.
Trump dijo ayer que no le preocupaba que Irán mantuviera algunos misiles, con el argumento de que varios países vecinos también los poseen. La declaración llegó después de que su administración fijara como uno de sus objetivos de guerra la destrucción del programa de misiles iraní.
Israel rechaza que Irán conserve misiles balísticos mientras Washington prepara conversaciones con Teherán durante los próximos 60 días, aunque el tema no quedó incluido en el memorando firmado esta semana.
Funcionarios estadounidenses han indicado que el asunto será planteado en las conversaciones con Irán durante los próximos 60 días, aunque no quedó incluido en el memorando de entendimiento firmado esta semana por ambos países.
“Tenemos la esperanza de que, en estos 60 días, también se debata la cuestión de los misiles balísticos y, con suerte, se resuelva, porque Teherán no es como ningún otro Estado de la región; no se parece en nada a ningún otro Estado”, afirmó Leiter en una entrevista con la cadena Newsmax.
“Son una banda de matones asesinos y, si tienen misiles balísticos, los utilizarán contra todos sus vecinos”, añadió el representante israelí, al insistir en que Irán no debe ser tratado como un actor regional ordinario.
Israel cuestiona el alcance del memorando sobre Líbano

Leiter también manifestó preocupación por la referencia al Líbano en el memorando de entendimiento. El texto establece que el cese definitivo de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán se extiende a ese país y que deben respetarse su integridad territorial y su soberanía.
Esa mención alude de forma directa a la zona de amortiguación creada por el ejército israelí en el sur del Líbano para combatir a Hezbolá, el grupo terrorista respaldado por Irán. Leiter sostiene que el Líbano habría sido incorporado al memorando por presión de Teherán, con el objetivo de proteger a la organización chiita.
Su posición se suma a la de otros funcionarios israelíes que han dado señales de que Israel no prevé acatar las disposiciones del documento sobre territorio libanés, donde se especifica el cese de todas las operaciones militares.
“No podemos permitir que Hezbolá esté en nuestra frontera, ni que siga manteniendo a decenas de miles de sus combatientes terroristas que intentan infiltrarse en el norte de Israel y lanzar misiles de hombro a hombro y drones letales contra nuestras comunidades. Por lo tanto, esperamos que no se permita a Irán dictar el futuro del Líbano ni para los libaneses ni para Israel”, afirmó Leiter.
Leiter defiende la cooperación militar con Estados Unidos

Las declaraciones se producen en medio de crecientes críticas de Trump contra Israel y el primer ministro Benjamin Netanyahu, en particular por lo que Washington considera una campaña de bombardeos indiscriminados de las Fuerzas de Defensa de Israel en el Líbano.
En ese contexto, Leiter buscó subrayar la cooperación israelí con Estados Unidos durante el último año. “Hemos sido grandes aliados desde que el presidente volvió al cargo. En junio llevamos a cabo juntos la ‘Guerra de los 12 Días’ contra Irán y, desde el 28 de febrero, con las operaciones ‘Furia Épica’ y ‘León Rugiente’, hemos volado codo con codo”, afirmó.
El embajador sostuvo que esas operaciones debilitaron a “uno de los grupos más malignos del mundo”, en referencia al régimen de Teherán, al que acusó de haber mantenido a la región como rehén mediante el cierre del estrecho de Ormuz y el lanzamiento de misiles balísticos contra sus vecinos.
Pese a sus objeciones al memorando, Leiter aseguró que Israel mantiene expectativas sobre el alcance del acuerdo. “Tenemos muchísimas esperanzas de que [este] conduzca realmente a lo que promete, es decir, al cese total de cualquier tipo de proliferación nuclear por parte de Irán”, declaró.
Por ahora, el entendimiento se limita a que Irán reafirme que no obtendrá un arma nuclear, un compromiso que ya figuraba en el acuerdo nuclear de 2015 impulsado por el expresidente estadounidense Barack Obama y que Israel criticó entonces de forma mucho más abierta.