La posibilidad de un ataque estadounidense contra Irán este fin de semana continúa abierta. Tom Barrack, embajador de Estados Unidos en Turquía y enviado especial para Siria e Irak, respondió de forma categórica cuando el comentarista Mario Nawfal le preguntó por esa posibilidad durante una entrevista: “¿Podría haber un ataque este fin de semana? Por supuesto”.
Barrack sostuvo que Donald Trump mantiene su disposición a alcanzar un acuerdo, pese a los meses que Washington lleva en la mesa de negociaciones. Entre los asuntos pendientes mencionó la proliferación nuclear y el enriquecimiento, cuestiones que describió como detalles de un capítulo que todavía debe cerrarse.
En ese proceso, Estados Unidos negocia cuestiones como el desbloqueo de activos, el levantamiento de sanciones, el cese de las acciones militares y la asistencia que necesita Israel, al que Barrack identificó como aliado estadounidense.
La disposición a negociar no excluye una respuesta militar. Barrack advirtió que, si no se alcanza un acuerdo y persisten las amenazas contra el mundo, los aliados estadounidenses y los países del Golfo, habrá consecuencias.
El diplomático precisó que un eventual ataque no tendría como objetivo derrocar al régimen iraní. Aseguró que Trump no busca un cambio de régimen, sino una situación sin rehenes ni amenazas que permita recuperar la calma. También planteó la dificultad de determinar qué ocurriría después de un eventual derrocamiento.
Esta misma semana, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que durante una reciente conversación telefónica había insistido ante Trump en la necesidad de derrocar al régimen iraní.
Barrack suele pronunciarse públicamente sobre Oriente Medio con una frecuencia poco habitual entre funcionarios estadounidenses en ejercicio. Por ello, no siempre resulta claro si sus declaraciones expresan una postura oficial de la administración o sus opiniones personales.










