En vísperas de las elecciones israelíes del 27 de octubre, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, realizó este lunes una visita no anunciada a Israel y mantuvo un encuentro con el primer ministro Benjamín Netanyahu. Dos personas conocedoras del viaje dieron cuenta de la reunión a Axios. Faltaban ocho días para la votación y continuaban las conversaciones entre Washington y Jerusalén sobre la posibilidad de emprender otra gran campaña militar contra Irán.
Un día antes, el domingo, el presidente estadounidense Donald Trump había expresado públicamente su respaldo a Netanyahu. En Truth Social defendió la importancia del mandatario israelí para la actuación conjunta de ambos países frente al régimen iraní. También sostuvo que la presión militar y económica había debilitado considerablemente a Irán y advirtió que Estados Unidos podría recurrir de nuevo a la fuerza si Teherán no cambiaba su comportamiento.
“Habría sido solo cuestión de tiempo para que Irán llevara a la práctica esa ominosa frase, pero ha sido destruido sistemáticamente, tanto militar como financieramente, y, a menos que cambie rápidamente su conducta, pronto terminaremos el trabajo”, escribió Trump.
El mandatario estadounidense vinculó además el resultado electoral israelí con la continuidad de la estrategia frente a Irán. Planteó que otro gobierno en Jerusalén podría dejar a Washington sin el mismo nivel de cooperación para confrontar a Teherán. “Si Israel tiene al líder equivocado, que sería cualquiera que no fuera Bibi, Estados Unidos tendrá que hacer este trabajo por su cuenta, y no estoy dispuesto a hacerlo”, advirtió.
Netanyahu conversó por teléfono con Trump el lunes para agradecerle personalmente ese respaldo. Durante la llamada, el presidente estadounidense manifestó su confianza en una victoria electoral de Netanyahu y reiteró su apoyo al primer ministro.
“Estoy muy agradecido por este respaldo extraordinario”, le dijo Netanyahu. “Has sido un líder extraordinario del mundo libre, de Estados Unidos, con diferencia el mayor amigo que Israel ha tenido o tendrá en la Casa Blanca, y toda la civilización cobra valor gracias a tu audacia”.
El primer ministro también hizo referencia a los objetivos que ambos gobiernos todavía buscaban completar, en consonancia con las declaraciones de Trump sobre posibles nuevas acciones contra Irán. “Donald, tenemos un trabajo que terminar, tú lo dijiste, y lo terminaremos juntos. Lo terminaremos, y nadie más lo hará”, afirmó.
En cuanto al encuentro con Hegseth, ni el Pentágono ni la embajada israelí accedieron a comentarlo. La oficina del primer ministro no respondió de inmediato a la solicitud de declaraciones.










