Donald Trump expresó su apoyo pleno a Benjamín Netanyahu de cara a las elecciones a la 26.ª Knéset. En una carta dirigida al pueblo de Israel y atribuida al presidente estadounidense, la declaración es inequívoca: “Esta carta tiene por objeto expresar mi apoyo pleno y absoluto a Bibi Netanyahu”.
Netanyahu recibió la noticia durante una entrevista con Yaara Zered en el Canal 14. “Me alegra oírlo. Puedo decirte que reconforta, porque la asociación entre nosotros es un activo para el Estado de Israel”, respondió el primer ministro.
El documento también plantea qué supondría para Estados Unidos una victoria de otro candidato. Trump considera importante que Netanyahu continúe al frente del Gobierno israelí para los intereses estadounidenses en Oriente Medio. “Si Israel tiene al líder equivocado —y cualquiera que no sea Bibi se considerará como tal—, Estados Unidos se verá obligado a llevar a cabo la misión por sí mismo, algo que no me entusiasma hacer”, sostiene.
La carta contiene una advertencia dirigida a Irán. Trump afirma que el régimen iraní lleva décadas con llamamientos a destruir tanto Israel como Estados Unidos y que las acciones ejecutadas contra ese país le ocasionaron graves daños militares y económicos. “Si Irán no cambia de rumbo, y pronto, completaremos el trabajo en breve”, advierte.
Entre los motivos que expone para respaldar a Netanyahu figuran su actuación en la lucha contra la República Islámica de Irán y la cooperación que mantuvieron en ese ámbito. Trump lo describe como “un gran primer ministro luchador y un socio aún mayor para la paz” frente a Irán.
También destaca su respuesta a las presiones recibidas durante años, tanto desde el exterior como dentro de Israel. Atribuye a Netanyahu fortaleza, valentía y criterio ante una oposición considerable. Afirma que no solo resistió esas circunstancias, sino que prosperó a pesar de ellas.
Trump añade que presenció personalmente la conducta de Netanyahu en períodos particularmente difíciles. A su juicio, una persona corriente podría haberse derrumbado ante semejante presión, pero el primer ministro israelí no lo hizo y, por el contrario, salió fortalecido.
La importancia que concede a esa colaboración queda expresada en otra frase de la carta: “Este es el tipo de socio que Estados Unidos exige de Israel, un país por el que Estados Unidos ha hecho tanto”.










