Los embajadores de Israel y Líbano iniciaron este martes en Washington una nueva ronda de conversaciones directas, después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que había recibido compromisos de desescalada de Jerusalén y de Hezbolá.
Israel y Líbano negocian en Washington una nueva etapa del proceso impulsado por Estados Unidos, con un canal político centrado en la desescalada, el alto el fuego y la seguridad en la frontera común.
La reunión, la cuarta entre representantes de ambos países, se celebra en el Departamento de Estado y está prevista para dos días. Israel y Líbano no mantienen relaciones diplomáticas y permanecen en estado de guerra desde 1948, lo que convierte el diálogo en Washington en una instancia política de alta sensibilidad regional.
La ronda corresponde al canal político de las negociaciones, fijado para el 2 y 3 de junio tras el acuerdo de mayo que dividió el proceso en dos vías: una política y otra de seguridad. En esa etapa previa, las partes aceptaron una extensión de 45 días del alto el fuego y un marco de negociación que incluyó el reconocimiento de la soberanía e integridad territorial de cada país, además de la seguridad en la frontera común.
Washington separa el proceso en una vía política y otra militar

El canal de seguridad comenzó el viernes en el Pentágono con delegaciones militares de ambos países. Esa reunión abordó marcos prácticos de seguridad regional y estabilidad, y sus resultados fueron remitidos al canal político encabezado por el Departamento de Estado.
La división del proceso en dos vías busca ordenar las discusiones entre los aspectos diplomáticos y los mecanismos operativos sobre el terreno. Mientras la instancia política concentra el alcance del alto el fuego y los compromisos entre gobiernos, la vía de seguridad aborda las condiciones prácticas para reducir los choques fronterizos y contener la actividad armada en el sur del Líbano.
Trump anuncia compromisos de desescalada e Israel mantiene sus advertencias

Trump dijo el lunes que habló con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y que Israel no enviaría tropas a Beirut. También afirmó que, por medio de representantes de alto nivel, habló con Hezbolá y que el grupo aceptó detener los disparos. “Israel no los atacará, y ellos no atacarán a Israel”, declaró.
Netanyahu afirmó después que comunicó a Trump que, si Hezbolá no deja de atacar ciudades y ciudadanos israelíes, Israel atacará objetivos terroristas en Beirut. También sostuvo que las Fuerzas de Defensa de Israel continuarían sus operaciones previstas en el sur del Líbano.
Nuevos lanzamientos desde Líbano elevan la tensión en la frontera
En la madrugada del martes, las FDI informaron nuevos lanzamientos desde Líbano. Las sirenas sonaron en Galilea y los Altos del Golán; dos proyectiles cruzaron a territorio israelí y fueron interceptados. No se reportaron heridos.
Las alertas también se activaron en Galilea occidental por una presunta infiltración de drones, y un objetivo aéreo sospechoso cayó cerca de la frontera. Los incidentes muestran la fragilidad del alto el fuego mientras las conversaciones avanzan en Washington y las partes intentan definir condiciones de seguridad más estables.

El lunes, el capitán médico Ori Yosef Silvester, de 30 años y residente de Tel Aviv, murió en combate en el sur del Líbano. Dos oficiales y un soldado resultaron gravemente heridos en el mismo incidente, además de otros cuatro militares con heridas moderadas o leves.
La nueva ronda en Washington queda marcada por esa combinación de presión diplomática, amenazas cruzadas y actividad militar en la frontera norte de Israel. El resultado de las conversaciones dependerá de la capacidad de las partes para sostener la desescalada y trasladar los compromisos políticos a medidas verificables sobre el terreno.