El primer ministro Benjamin Netanyahu presionó al gabinete de seguridad para que autorizara el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza y así garantizar su próxima reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según informó Canal 12.
La cadena señala que la Casa Blanca había mostrado poco interés en recibir a Netanyahu y le transmitió por vías diplomáticas que debía presentarse en Washington con un logro concreto.
Después de consultar, según los informes, con el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y con asesores cercanos a Trump, Netanyahu decidió mostrar avances en Gaza.
Canal 12 afirma que el primer ministro adelantó el debate del gabinete sobre la primera fase del despliegue de la ISF, incluida en el plan para Gaza dirigido por la Junta de Paz, a pesar de que Hamás todavía no ha entregado sus armas.
Un funcionario israelí familiarizado con las deliberaciones dijo a la cadena que Netanyahu promovió la medida “sin la menor vacilación”. La describió como “un gesto hacia Trump” que deja de lado la condición fijada previamente por el gabinete: que Hamás se desarmara antes de permitir la entrada de una fuerza de ese tipo en Gaza.
El gabinete de seguridad aprobó ayer el ingreso inicial de 200 efectivos de la ISF procedentes de “países amigos”, según funcionarios israelíes. Su tarea será proteger el perímetro de una zona humanitaria piloto prevista en el área de Rafah como parte de la iniciativa de la Junta de Paz.
Netanyahu salió hoy de Israel sin anunciar previamente su partida y despegó desde una base de la Fuerza Aérea, en lugar del aeropuerto Ben Gurion, al parecer por razones de seguridad. Su reunión con Trump está prevista para mañana.






