Una delegación israelí de búsqueda y rescate comenzó a trabajar el viernes en las áreas de Colombia golpeadas por el terremoto, donde se integró con los equipos locales para localizar sobrevivientes y distribuir ayuda humanitaria, según mostraron imágenes difundidas varios días después del desastre.
El terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente colombiano el lunes y había causado al menos 287 muertes y cerca de 4000 heridos hasta el viernes. Además, alrededor de 400 personas continuaban desaparecidas. Más de dos tercios de los muertes se registraron en Cali y Pereira, dos de las ciudades que sufrieron mayores daños.
Pese a que ya había transcurrido el periodo crítico de 72 horas considerado clave para hallar personas con vida, los rescatistas seguían informando el viernes de posibles señales de sobrevivientes bajo estructuras derrumbadas.
La delegación israelí se incorpora a los equipos colombianos
El contingente enviado por Israel está integrado por 80 personas y recibe el nombre de Brit Re”im, o pacto de amigos. Forman parte de la misión soldados de las FDI, oficiales del Mando del Frente Nacional y funcionarios de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa.
La delegación salió de Israel la noche del jueves y llegó a Cali con especialistas en búsqueda y rescate y perros rastreadores. Tras su llegada, sus integrantes se incorporaron a las operaciones que los equipos colombianos desarrollaban entre los escombros desde el terremoto del 10 de agosto.
El mayor de la reserva Roni Kaplan, portavoz en español de las FDI, explicó a periodistas en Colombia la experiencia que Israel ha acumulado en este tipo de operaciones. Sus declaraciones aparecieron en imágenes publicadas por la AFP.

“Como saben, tenemos experiencia en Israel. En ocasiones, por desgracia, nuestros enemigos lanzan misiles contra áreas civiles con alta densidad poblacional y atrapan a los civiles bajo los escombros. Hoy tomamos ese conocimiento desarrollado por Israel y lo ponemos a disposición de la ciudadanía colombiana. Ojalá podamos aportar nuestra pequeña contribución aquí”, declaró Kaplan.
También destacó que la misión israelí estaba coordinando sus tareas con los equipos colombianos. “La intención es trabajar aquí codo a codo, es decir, coordinamos con los equipos locales para tratar de contribuir. La esperanza en el judaísmo no es algo que debamos aguardar para el futuro, es algo por lo que debemos trabajar. Y eso es lo que hacemos, trabajamos”, añadió.
Las FDI y el Ministerio de Relaciones Exteriores habían anunciado el martes que la delegación se encargaría tanto de operaciones de búsqueda y rescate como de distribuir agua y alimentos entre las víctimas del terremoto.
Persisten las señales de posibles sobrevivientes bajo los escombros
En Cali, durante las primeras horas de la mañana, los equipos retiraron fragmentos de concreto después de detectar sonidos procedentes de un edificio residencial derrumbado. La señal planteó la posibilidad de que todavía hubiera personas vivas bajo los restos.
En Pereira también surgieron indicios de sobrevivientes. El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, dijo el viernes a la emisora de radio FM que “se estableció contacto con una mujer que pedía ayuda en medio de los escombros” de un hotel que había colapsado alrededor de las 4 a. M. El alcalde señaló, además, la posibilidad de que hubiera otras personas con vida atrapadas en el inmueble.
Entre quienes permanecían bajo los escombros del hotel estaba Juan Felipe Giraldo, de 24 años, que tenía previsto casarse ese fin de semana. Su padre permaneció en el lugar desde la noche del lunes mientras esperaba información sobre él. Más tarde el viernes, la familia confirmó que el cuerpo del joven había sido recuperado. Giraldo dejó un hijo de 2 años.
Más de 100 000 personas quedaron afectadas por el terremoto
Mientras continuaba la búsqueda de víctimas, Colombia también enfrentaba el desafío de reconstruir las zonas devastadas por un terremoto que alteró la vida de más de 100 000 personas.

De acuerdo con el gobierno, decenas de miles de viviendas quedaron destruidas o sufrieron daños. Las autoridades también habían contabilizado afectaciones en miles de escuelas, centros médicos e instalaciones comunitarias distribuidas en más de 400 ciudades.
Desde un albergue de Cali, Ebert Jonathan Morales, de 38 años, describió el viernes la situación de su familia. “No hay un lugar donde vivir, lo perdimos todo”, expresó.
Morales era una de las 102 263 personas afectadas por el terremoto. El gobierno señaló que casi 4000 personas habían resultado heridas y que cientos continuaban desaparecidas, mientras organizaciones privadas estimaban que el número de desaparecidos podía ascender a miles.
Según relató Morales, él, su esposa y sus cuatro hijos trataban de comenzar nuevamente después de perder lo que tenían. “El sismo destruyó varios barrios de la ciudad. Muchas casas sufrieron daños y los edificios colapsaron”, aseveró. “Nos quedaremos aquí hasta que el gobierno nos brinde algo de ayuda, algún tipo de apoyo”.
El desastre pone a prueba al nuevo gobierno de De La Espriella
La catástrofe se presentaba además como la primera gran prueba para el presidente Abelardo De La Espriella, recién llegado a la política y posesionado apenas unos días antes del terremoto.

Su respuesta inicial al desastre había provocado críticas, entre otros motivos, por rechazar inicialmente ofertas de equipos extranjeros de rescate procedentes de determinados países. El gobierno sostuvo que su prioridad era recibir suministros materiales, aunque posteriormente permitió el ingreso de misiones de algunas naciones, incluidos Estados Unidos e Israel.
La llegada del contingente israelí se produjo pocos días después de que De La Espriella prometiera un restablecimiento integral de las relaciones entre Jerusalén y Bogotá.
Su antecesor, Gustavo Petro, había roto las relaciones diplomáticas con Israel en 2024 debido a la guerra en Gaza. Durante su mandato también suspendió las exportaciones de carbón y la adquisición de armamento israelí, medidas que alteraron los estrechos vínculos militares y de seguridad que ambos países habían mantenido durante años.
De La Espriella hizo de la reversión de esas políticas uno de los ejes de su campaña y defendió la “renovación de una alianza estratégica con el Estado de Israel”.
En torno a su investidura de la semana anterior, altos funcionarios de su nuevo gabinete mantuvieron reuniones con el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa”ar, y con el vicepresidente, José Manuel Restrepo. Este último declaró: “Para Colombia, el año 2026 estará marcado por la profundización y el fortalecimiento de su relación con el Estado de Israel”.










