Donald Trump calificó como “muy buena” la reunión que mantuvo con el primer ministro Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca. En un mensaje publicado durante la madrugada del martes al miércoles en su cuenta de Truth Social, el presidente de Estados Unidos añadió: “Hablamos sobre muchos asuntos importantes”.
Netanyahu también valoró positivamente el encuentro. “Acabo de terminar una reunión excelente con el presidente Trump. Cuando digo excelente, no se trata de una mera fórmula. Fue una conversación marcada por una cooperación plena, apoyo mutuo y un entendimiento sobre el objetivo común de garantizar que Irán no obtenga armas nucleares, además de otros objetivos”, declaró.
El primer ministro israelí aseguró que esta había sido “una de las mejores conversaciones que he mantenido con nuestro amigo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump”. Asimismo, precisó: “También estuvieron presentes todo su equipo de alto nivel y el nuestro”. Según añadió, “Tuvimos la oportunidad de intercambiar ideas y coordinar medidas importantes para la seguridad y el futuro del Estado de Israel”.
El encuentro se desarrolló en el Despacho Oval y contó con la participación de altos funcionarios de ambos gobiernos, por lo que Trump y Netanyahu no mantuvieron una conversación privada. La delegación estadounidense incluyó al vicepresidente J. D. Vance; al secretario de Estado, Marco Rubio; al secretario de Defensa, Pete Hegseth; al director de la CIA, John Ratcliffe; y al enviado especial Steve Witkoff.
La asistencia de los principales responsables de la política exterior y de seguridad de Estados Unidos reflejó la relevancia que la Casa Blanca atribuye a las conversaciones con el jefe del Gobierno israelí.
En Israel se espera que la Administración estadounidense vuelva a aumentar la presión militar sobre Irán e incluso retome los ataques de gran intensidad contra objetivos iraníes. Sin embargo, fuentes de Jerusalén subrayan que Netanyahu procede con cautela para evitar que se interprete que intenta involucrar a Estados Unidos en un conflicto más amplio durante un periodo políticamente delicado para ese país.
La situación en la Franja de Gaza ocupó otro lugar central en las conversaciones. Israel confía en que Estados Unidos señale de forma inequívoca a Hamás como responsable del incumplimiento de los acuerdos por su negativa a desarmarse.
Los dirigentes también examinaron los esfuerzos encaminados a lograr un acuerdo en la frontera norte frente a Hezbolá y la posible venta de aviones F-35 a Turquía, un asunto que sigue generando preocupación en Jerusalén.






