La permanencia de aviones militares estadounidenses en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv está sometiendo a la terminal a una elevada carga operativa que podría causar retrasos durante la temporada alta de verano, según advirtió la Autoridad de Aeropuertos de Israel.
A lo largo de la guerra con Irán, aeronaves estadounidenses de reabastecimiento han permanecido estacionadas en la principal puerta internacional de Israel, lo que ha reducido el espacio disponible para los aviones civiles. Para limitar las alteraciones en la programación estival, el Ministerio de Transportes de Israel fijó en 20 el número máximo de estos aparatos que pueden permanecer en Ben Gurión.
“La presencia de reabastecedores de aeronaves en el aeropuerto crea un efecto dominó que afecta al ritmo de las operaciones en tierra y a los horarios de vuelos”, afirmó la Autoridad de Aeropuertos de Israel. “Este impacto se siente especialmente durante la temporada alta de verano, cuando el Aeropuerto Ben Gurion opera a volúmenes sin precedentes, gestionando un número excepcionalmente alto de pasajeros y vuelos diarios”.
La institución agregó: “Somos plenamente conscientes de que cualquier retraso, por breve que sea, puede causar inconvenientes, alterar los planes y provocar tiempos de espera prolongados para los pasajeros y sus familias”.
La Autoridad de Aeropuertos de Israel reiteró que, conforme a una directiva reciente de la ministra de Transporte, Miri Regev, sus empleados trabajan para “minimizar al máximo las cancelaciones de vuelos y mantener la continuidad de las operaciones aéreas para garantizar que cada vuelo pueda despegar y aterrizar de forma segura y sin problemas”.






