La reducción de emisiones de metano en los principales países exportadores e importadores de gas podría aportar al mercado, a largo plazo, volúmenes de gas natural equivalentes al doble del suministro hoy bloqueado por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, afirmó este lunes la Agencia Internacional de la Energía en su informe “Global Methane Tracker 2026”.
La AIE sostuvo que las medidas de mitigación aplicadas en los sistemas de gas de todo el mundo recortarían emisiones y también reforzarían la seguridad energética. Según sus cálculos, una reducción del metano a corto plazo podría poner rápidamente a disposición de los mercados cerca de 15.000 millones de metros cúbicos de gas.
En un horizonte más amplio, la agencia estimó que la disminución del metano procedente de las operaciones mundiales de petróleo y gas permitiría liberar casi 100.000 millones de metros cúbicos al año. A eso se sumarían otros 100.000 millones de metros cúbicos si se elimina la quema de gas no urgente.
“Ese ahorro equivaldría al doble de los volúmenes de suministro interrumpidos debido al cierre efectivo del estrecho”, señaló la AIE.
El organismo indicó además que las emisiones de metano del sector energético se estabilizaron en 2025 en niveles cercanos a máximos históricos, pese a la disponibilidad de medidas de reducción consideradas accesibles.
El cierre casi total del estrecho de Ormuz sacó del mercado alrededor del 20 % del suministro mundial de gas natural licuado al interrumpir en la práctica las exportaciones de Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
A esa disrupción se sumaron los daños graves sufridos por la capacidad de GNL de Qatar tras los ataques con misiles iraníes. La situación llevó a QatarEnergy, la empresa estatal del país, a declarar fuerza mayor en sus contratos y a iniciar la evaluación de las pérdidas.
Según el mismo balance, el GNL qatarí no volverá a operar hasta dentro de varios meses y la recuperación total de la capacidad podría tardar hasta cinco años.
Con ese escenario, la AIE advirtió que el mercado global del gas afrontará una oferta muy ajustada este año y el próximo. La previsión contrasta con la que predominaba hace apenas tres meses, cuando analistas y la propia agencia anticipaban un exceso de suministro hasta el final de la década por la entrada en operación de una nueva ola de capacidad exportadora.