Irán, por su parte, ha realizado durante las últimas semanas ejercicios de lanzamiento de misiles balísticos hacia el mar en varias provincias, entre ellas Tabriz, Yazd y Semnán. Maniobras de ese tipo precedieron también a las operaciones denominadas “Rugido del León” y “Como un león”. Al mismo tiempo, un alto funcionario iraní citado por la agencia Tasnim afirmó que, a su juicio, todos los indicios muestran que Israel y Estados Unidos preparan un ataque de gran alcance contra Irán. Agregó que su país podría anticiparse con una ofensiva preventiva si detecta una acción militar próxima.
Las elecciones en Israel se aproximan en medio de una alerta de seguridad ante la posibilidad de que Irán intente alterar la votación con un ataque. El escenario que preocupa a las autoridades incluye el lanzamiento de decenas o centenares de misiles contra territorio israelí, así como acciones de fuerzas vinculadas con Teherán desde Líbano o Yemen. También figuran entre los focos de preocupación Hamás en Gaza y la situación en Judea y Samaria. La vigilancia abarca los días anteriores a los comicios, la propia jornada electoral y el período posterior.
Donald Trump, entretanto, declaró que Estados Unidos no atacaría a Irán aquella noche. En otra afirmación, sostuvo que Washington sabe lo que ocurre en el llamado monte del Pico, en territorio iraní. También destacó que su país dispone de sistemas de inteligencia avanzados dentro de Irán. El planteamiento expuesto sobre la preparación israelí es que, si se detecta una disposición concreta de Teherán a lanzar misiles, se impedirá el ataque antes de su ejecución. La evaluación atribuye a los medios de inteligencia de Israel capacidad para identificar esos preparativos.
Benjamín Netanyahu acudió ayer a una batería del sistema de defensa Arrow para advertir a Irán que el Ejército israelí está preparado para actuar tanto a la defensiva como a la ofensiva. El primer ministro aseguró que sus enemigos recibirían golpes desproporcionados, de una intensidad superior a la que imaginan. La elección del lugar tiene relevancia militar: Arrow intercepta buena parte de los misiles balísticos lanzados desde Irán, junto con el sistema estadounidense THAAD, que también participa en esa tarea.
Otro indicio de la tensión regional procede de Arabia Saudita. La Embajada de Estados Unidos en Riad confirmó la evacuación de diplomáticos estadounidenses y sus familiares, cuya salida había sido divulgada el sábado por CNN. La precaución responde específicamente al temor de una acción de los hutíes y no a un ataque iraní directo. El vínculo entre el movimiento hutí y el régimen de Teherán sitúa esa amenaza dentro del mismo contexto de confrontación. Los ataques hutíes contra Arabia Saudita comenzaron semanas atrás, por lo que el momento elegido para emitir la advertencia oficial suscita interrogantes.
Ayer también llegó al estrecho de Ormuz Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos. Durante la visita examinó la situación operativa y la asistencia estadounidense a los barcos que necesitan atravesar el estrecho sin sufrir ataques de Irán. Se trata de una ruta de especial importancia para el comercio internacional.
El calendario electoral es parte de una discusión más amplia sobre una posible operación contra el régimen iraní. Tanto las elecciones israelíes como las de mitad de mandato en Estados Unidos han sido consideradas por algunos como oportunidades para una intervención destinada a acabar con ese régimen. La proximidad de esas fechas ha incrementado la atención sobre los movimientos militares y las advertencias de las partes.
La posibilidad de que una de las partes decida atacar primero sigue abierta. La posición expresada en este análisis favorece que la iniciativa, si llega a producirse, corresponda a Israel, a Estados Unidos o a ambos países. También advierte de que una ofensiva iraní contra Israel durante la jornada electoral desencadenaría una respuesta de consecuencias devastadoras para Irán.










