La ministra de Asentamientos y Misiones Nacionales de Israel, Orít Struck, está dispuesta a renunciar a un puesto ministerial en el próximo gobierno para que lo ocupe Ofer Winter, siempre que el dirigente de Amjá Israel retire su partido de las elecciones. Struck confirmó el miércoles que ella asumiría personalmente esa renuncia durante una entrevista con Shimon Riklin en Canal 14, pocas horas después de que Bezalel Smotrich presentara la propuesta a Winter.
“Bezalel ha hecho una oferta muy generosa. Yo ocupo el segundo lugar de su lista y la propuesta es a mi costa. A mi costa”, declaró Struck. También se dirigió a Winter durante la emisión: “Acepta la oferta, porque el Estado de Israel es más importante que tú y que yo. Eso es todo. Más importante que tú y que yo”.
La iniciativa de Smotrich, ministro de Finanzas y presidente de Sionismo Religioso, consiste en reclamar para Winter un puesto de ministro en el ministerio de Defensa durante las negociaciones para formar el gobierno posterior a las elecciones. El ofrecimiento incluye la dirección de dos organismos. Uno se ocuparía de promover la emigración voluntaria desde la Franja de Gaza. El otro tendría a su cargo el reclutamiento de haredíes y su integración en la sociedad y el mercado laboral.
La condición es que Winter abandone la contienda a la Knéset. En Sionismo Religioso temen que Amjá Israel no alcance el umbral electoral y que, por esa razón, los votos recibidos por su lista no contribuyan a la distribución de escaños. La presión para que se retire se produce cuando faltan seis días para las elecciones a la 26.ª Knéset.
Struck también vinculó la decisión de los votantes con la futura composición del Tribunal Supremo. Afirmó que las elecciones están “cincuenta a cincuenta” y sostuvo que incluso un gobierno de corta duración podría influir decisivamente en el nombramiento de jueces. De acuerdo con sus cálculos, actualmente existen cuatro vacantes en ese tribunal y un quinto juez se jubilará dentro de un año. Por ello, aseguró que un ejecutivo que permaneciera apenas seis meses podría nombrar a cinco magistrados, mientras que uno que gobernara durante tres años llegaría a designar diez.
La ministra advirtió a los electores que respaldar a una formación sin posibilidades de superar el umbral podría favorecer precisamente la composición judicial que desean evitar. Para ilustrarlo, mencionó al presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, y sostuvo que quien quisiera diez jueces semejantes a él debería depositar su voto en una lista que quedara fuera de la Knéset.
Struck extendió esa advertencia a la seguridad, los asentamientos, la identidad judía y la gobernabilidad. Argumentó que un gobierno que no estuviera encabezado por Benjamín Netanyahu podría adoptar decisiones o impedir cambios en esos ámbitos. Por ello, pidió a quienes aspiran a modificar el Tribunal Supremo que voten exclusivamente por partidos que tengan asegurado el acceso al Parlamento. Calificó cualquier otra decisión de “irresponsabilidad”.
La respuesta de Amjá Israel fue negativa. Sus representantes rechazaron el ofrecimiento de Smotrich y afirmaron que su participación electoral no tiene como propósito obtener un cargo, sino promover su propio programa político.










