Itamar Ben Gvir defendió este martes su apoyo a militares y policías durante una ceremonia por el Día de los Caídos en la sección militar del cementerio de Dimona, en el sur de Israel, en un mensaje que fue interpretado como un ataque al Tribunal Superior de Justicia y a la fiscal general Gali Bahav-Miara.
“El apoyo que brindo a los combatientes y agentes de policía sobre el terreno es absoluto, porque esta es la única forma de garantizar que el sacrificio de sus seres queridos no haya sido en vano”, dijo el ministro de Seguridad Nacional en su discurso conmemorativo.
También afirmó: “No volveremos a los días del exilio y la debilidad”. Y añadió: “Somos un pueblo fuerte, con un ejército y una policía decididos, y con un Gobierno comprometido con una victoria decisiva”.
Las declaraciones se producen mientras Ben Gvir enfrenta una disputa judicial por su presunta injerencia en asuntos policiales. La semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia examinó varias peticiones que reclaman su destitución. Esos recursos sostienen que el “apoyo” que brinda a agentes de policía, en especial a aquellos bajo investigación penal, responde a su agenda política y puede socavar la moderación de las fuerzas del orden.
Durante una de las vistas, el presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, cuestionó la conducta del ministro ante su abogado. “Vemos, y esto no es [solo] una sensación, que el ministro apoya mucho a los agentes de policía —lo cual es fantástico—, pero solo si hacen algo a favor de una de las partes”, dijo.
Baharav-Miara respaldó las peticiones que buscan obligar al primer ministro Benjamin Netanyahu a destituir a Ben Gvir.
En una resolución emitida el jueves pasado, los nueve jueces que revisaron el caso ordenaron al ministro que se abstenga de “expresarse sobre el uso de la fuerza policial contra los ciudadanos, incluidas las investigaciones en curso”. Además, instruyeron a Ben Gvir y a Baharav-Miara a alcanzar un entendimiento para frenar cualquier influencia indebida sobre la labor policial.
Lejos de moderar su postura, Ben Gvir rechazó las críticas a su actuación y aseguró que “seguirá nombrando [a los agentes de policía] en función de quién aplique [su] política, tal y como ha hecho hasta ahora, y si el fiscal general interfiere, daremos al traste con las negociaciones”.