El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió a Hamás que el envío de estos objetos hacia las comunidades fronterizas provocará una represalia inmediata. Cada uno de estos lanzamientos es considerado un acto de terrorismo.
La respuesta militar se dirigirá directamente contra los responsables y organizadores, e incluirá la destrucción de las plataformas e infraestructuras utilizadas para operar.
Hubo un aumento de estos incidentes la semana pasada, aunque en los últimos días la situación se ha mantenido sin nuevos reportes. Esta táctica revive los episodios ocurridos entre 2018 y 2021, cuando envíos masivos desde la Franja causaron grandes incendios en el sur del territorio israelí.










