El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó el miércoles que Israel había advertido a Turquía contra una expansión de su presencia militar en Siria antes del ataque israelí contra una base aérea del noroeste del país. En paralelo, tres fuentes familiarizadas con el asunto dijeron a Reuters que el jefe del Mosad, Roman Gofman, trató la cuestión la semana pasada con el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani.
En una entrevista en un pódcast, realizada un día después del bombardeo, Netanyahu sostuvo que Israel no permitirá una concentración militar turca “que descienda hacia el sur, ya que representa una amenaza para nosotros”.
Consultado sobre el mensaje enviado a Ankara, respondió en inglés: “Don’t” (“No lo hagan”). “Transmitimos el mensaje, pero al parecer no lo escucharon; por consiguiente, nos aseguramos de que lo comprendieran con mayor claridad”, añadió.
Las fuentes citadas por Reuters aseguraron que Gofman y al-Shaibani conversaron por teléfono el 14 de agosto sobre la presencia militar turca en Siria. El contacto fue uno de los de mayor nivel entre Israel y el nuevo gobierno sirio desde la caída de Bashar al-Asad en diciembre de 2024.
Turquía y Siria condenaron el ataque. Damasco informó de daños materiales y aseguró que no hubo víctimas. El embajador estadounidense Tom Barrack también criticó la operación y la calificó como una “escalada innecesaria”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio afirmó que el país “ha actuado con moderación y ha trabajado para consolidar la estabilidad y evitar una escalada”.
Israel y Siria han celebrado varias rondas de conversaciones directas pese a las tensiones por la presencia de tropas israelíes en una zona de amortiguamiento en el sur sirio. Ambas partes también acordaron establecer un mecanismo de intercambio de inteligencia.
La oficina de Netanyahu sostuvo el martes que se había permitido a tropas turcas desplegarse en la base aérea atacada, en contravención de un statu quo previamente acordado. Según el comunicado, Israel “advirtió a Siria de manera constante que semejante despliegue representaría una amenaza para la seguridad israelí” y “Siria optó por ignorar estas advertencias”.
Turquía rechazó esas acusaciones. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que los ataques se produjeron después de “una visita de una delegación militar turca al aeródromo en días recientes”, mientras que varios funcionarios sirios confirmaron a The Associated Press que la visita había tenido lugar.
Israel ha llevado a cabo cientos de ataques en Siria desde la caída de al-Asad en diciembre de 2024, cuando fuerzas islamistas encabezadas por Ahmed al-Sharaa tomaron el poder. El ataque más reciente se produjo a mayor profundidad dentro del territorio sirio que las operaciones concentradas habitualmente en el sur del país.
El exprimer ministro Ehud Barak acusó el miércoles a Netanyahu de actuar de forma “imprudente y estúpida” al aumentar las tensiones con Turquía y sostuvo que busca “avivar la ansiedad ciudadana” antes de las próximas elecciones.
“Turquía no es Irán ni la Siria de Asad”, escribió Barak en X. Añadió que las diferencias con Ankara podrían “resolverse, mitigarse o posponerse a largo plazo” mediante contactos discretos coordinados con Estados Unidos. Barak también acusó a Netanyahu de estar inmerso en “maniobras de supervivencia” política y afirmó que la gestión de estos asuntos debería aplazarse hasta después de las elecciones.










