Israel dio por completada la organización de su zona de seguridad en el sur del Líbano tras la destrucción de la infraestructura subterránea de Hezbolá en la cordillera de Ali Taher. El anuncio fue realizado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz después de concluir la operación en ese sector.
El complejo había sido construido durante cerca de dos décadas con financiación y planificación iraní. La red y el centro de mando instalados en la cordillera estaban destinados a servir como base para una ofensiva sobre Galilea y permitían controlar mediante observación y fuego las zonas de Metula y Kiryat Shmona.
La destrucción de las instalaciones completa el control operativo israelí de Ali Taher tanto en la superficie como bajo tierra. Las fuerzas de las FDI han pasado ahora a una disposición defensiva en el área para impedir que Hezbolá vuelva a establecerse allí.
La operación culminó después de que las tropas tomaran el control de la cordillera y eliminaran las posiciones e instalaciones localizadas en ella. Netanyahu y Katz vincularon esa fase con la finalización de la estructura de la zona de seguridad en el sur libanés.
Las FDI permanecerán en esa franja y continuarán atacando infraestructura de Hezbolá y cualquier intento de reconstruir sus capacidades. Netanyahu y Katz afirmaron además que Israel seguirá protegiendo desde territorio libanés a las comunidades del norte y responderá a cualquier ataque contra civiles o fuerzas israelíes.










