Benjamín Netanyahu dijo en una entrevista con CNN que Israel participará en la investigación del incidente ocurrido en el vuelo FZ1073 de Flydubai, que terminó con un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita. El primer ministro afirmó que las autoridades tratarán de establecer si Irán tuvo alguna relación con lo sucedido.
Netanyahu explicó que el hombre que atacó durante el vuelo está bajo investigación en Arabia Saudita y que se prevé su traslado a Emiratos Árabes Unidos. También dijo que habló con el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed, quien aceptó la participación de Israel en la investigación.
Durante la entrevista, Netanyahu comparó la gravedad potencial del incidente con los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos. También elogió a los pasajeros que redujeron al atacante y destacó a Yaniv Hayon, uno de los pasajeros con quienes ya se había reunido.
El primer ministro recordó su servicio en una unidad especial y su participación en el rescate de rehenes del avión de Sabena, operación en la que resultó herido. Añadió que su hermano murió mientras dirigía una operación de rescate y señaló que, a diferencia de otras tragedias aéreas, en este caso los pasajeros lograron impedir el desenlace que temían.
Sobre el contexto de seguridad, Netanyahu dijo que Israel no tenía una advertencia específica sobre ese vuelo. Afirmó, sin embargo, que existía información acumulada sobre planes de atentados contra Israel y ciudadanos israelíes en distintos países por parte de organizaciones vinculadas a Irán, entre ellas Hezbolá y Hamás.
Netanyahu también criticó al gobierno británico. Dijo que Israel había transmitido información a las autoridades del Reino Unido y cuestionó que pocos días después se impusieran sanciones a Israel. Presentó esa decisión como una muestra de cinismo e hipocresía.
En otro tramo de la entrevista, el primer ministro defendió las operaciones israelíes contra el programa nuclear iraní. Sostuvo que, sin esas acciones, Irán habría estado cerca de producir armas nucleares y podría haberlas utilizado. Añadió que, a su juicio, la amenaza exige vigilancia permanente.
Netanyahu rechazó además las acusaciones de que recibió advertencias anticipadas antes del 7 de octubre y las calificó de falsas. Al mismo tiempo, reconoció que la evaluación general de inteligencia había sido errónea y recordó que antes del ataque existía la valoración de que Hamás estaba disuadido.
El primer ministro abordó también la violencia en Judea y Samaria. Dijo que no acepta ataques de jóvenes israelíes contra civiles ni la tala de olivos, pero rechazó equiparar esos delitos con el terrorismo palestino organizado. Para sostener su posición, citó cifras sobre intentos de ataques, planes de tiroteos y atentados con explosivos registrados en 2025.
Al final de la entrevista, Netanyahu reiteró que las fuerzas israelíes seguirán presentes en Gaza con el objetivo declarado de desarmar por completo a Hamás y promover un proceso de desradicalización. También vinculó la posibilidad de avances con el Líbano a la derrota de Hezbolá y Hamás, y sostuvo que después de ello podría abrirse una nueva oportunidad para acuerdos regionales.










