El exjefe del Shin Bet Ronen Bar presentó este miércoles ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén una demanda por difamación de ₪3 000 000 contra el primer ministro Benjamín Netanyahu, a raíz de una publicación en su cuenta de X en la que atribuyó a Bar una serie de fallos durante la noche del ataque de Hamás del 7 de octubre. En el escrito de demanda, de 134 páginas incluidos los anexos, Bar sostiene que Netanyahu difundió acusaciones que sabía falsas con el propósito de desviar de sí mismo la responsabilidad por el ataque.
La demanda responde a una publicación de Netanyahu del 28 de septiembre, en la que afirmó, entre otras cosas, que Bar mantuvo numerosas conversaciones durante la noche del 7 de octubre con el exjefe del Estado Mayor Herzi Halevi y el exjefe de Inteligencia Militar Aharon Haliva, pero decidió no informar al primer ministro, no alertar a las fuerzas de las FDI ni a los equipos locales de respuesta y no evacuar el festival Nova.
Bar niega las acusaciones y sostiene que lo presentan como alguien que conocía de antemano el ataque y decidió conscientemente no actuar para salvar vidas. A su juicio, Netanyahu intenta presentarlo como único responsable de los fallos, sin tener en cuenta la política que impulsó durante los años anteriores al ataque.
Uno de los datos centrales del escrito se refiere a una conversación que, según Bar, mantuvo con Netanyahu el 23 de julio de 2023, unos dos meses y medio antes del ataque de Hamás. Según el documento, Bar llamó al primer ministro por una línea segura y le dijo: “Le transmito una alerta estratégica de guerra”.
Durante esa conversación, según la demanda, Bar advirtió que los enemigos de Israel veían en la fractura interna del país una oportunidad para actuar contra él, y recomendó un ataque preventivo para recuperar la disuasión. También subrayó ante Netanyahu: “No podremos precisar el día ni la hora”. Bar sostiene que a lo largo de 2023 alertó reiteradamente del fortalecimiento de Hamás, del deterioro de la disuasión y del riesgo de un conflicto en varios frentes, pero sus recomendaciones de emprender acciones ofensivas no prosperaron.
El escrito también describe una reunión celebrada el 21 de mayo de 2023, en la que Bar recomendó a Netanyahu ampliar la política de eliminaciones selectivas contra las organizaciones terroristas. Según la demanda, Bar pidió convertir las operaciones de alcance limitado en una campaña más amplia y presentó información de inteligencia según la cual Yahya Sinwar estaba atravesando un proceso mesiánico. Sin embargo, Bar sostiene que Netanyahu respondió que temía que los enemigos reaccionaran a las eliminaciones selectivas con acciones similares contra él personalmente.
En otro episodio, en febrero de 2023, Bar envió a Netanyahu una carta inusual en la que advirtió que Israel se acercaba a la “tormenta perfecta”, en un contexto de crisis interna y amenazas a la seguridad. Según Bar, Netanyahu respondió al día siguiente con una carta que recalcaba la responsabilidad del Shin Bet en la protección de los cargos electos, principalmente del primer ministro y sus familiares. La reunión personal que Bar había solicitado a raíz de la advertencia nunca se celebró.
Bar también afirma que Netanyahu trató de limitar su participación en la formulación de la estrategia de seguridad. Según el escrito, en julio de 2023 se entregó al primer ministro un documento de planificación del Shin Bet para 2023-2024, con recomendaciones para recuperar la disuasión, ampliar las eliminaciones selectivas y afrontar el fortalecimiento de Hamás.
Según Bar, Netanyahu devolvió el documento con anotaciones manuscritas. En la parte superior escribió, de acuerdo con la demanda: “En una democracia, el Shin Bet no es responsable de diseñar una estrategia nacional para el Estado de Israel”. Junto a las recomendaciones estratégicas añadió: “Esto no es una directriz del jefe del Shin Bet”. Bar sostiene que Netanyahu también le prohibió en varias ocasiones reunirse por su cuenta con el ministro de Defensa y otros ministros, lo que perjudicó su capacidad de cumplir sus funciones.
Una parte considerable de la demanda está dedicada a la política de Israel hacia la Franja de Gaza en los años previos al ataque. Bar sostiene que Netanyahu promovió una política orientada a preservar la calma y aplazar los enfrentamientos, que permitió a Hamás incrementar su capacidad militar.
Según la demanda, el Shin Bet se opuso a la transferencia de fondos de Qatar a la Franja de Gaza y advirtió que parte de ese dinero llegaba al brazo militar de Hamás. Bar afirma que la información fue presentada a Netanyahu en distintas ocasiones, entre ellas agosto de 2020 y mayo de 2021, pero la política no cambió.
También afirma que el Shin Bet recomendó operaciones para eliminar a altos mandos de Hamás, entre ellos Yahya Sinwar, y atacar a los responsables que dirigían atentados desde la Franja de Gaza mediante células en Judea y Samaria. Según Bar, algunas de esas recomendaciones no recibieron respuesta y otras no se llevaron a cabo.
En la demanda, Bar ofrece una versión detallada de las actuaciones del Shin Bet durante las horas anteriores al ataque. Según su relato, desde las 23:00, personal del servicio comenzó a transmitir información de inteligencia a sus homólogos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Hacia las 02:00, el Shin Bet decidió movilizar a un equipo de combatientes denominado “Tequila” ante indicios que hacían temer un atentado. A las 03:03 se distribuyó una alerta electrónica a los responsables pertinentes sobre posibles señales de actividad ofensiva de Hamás.
Según la demanda, la secretaría militar del primer ministro recibió información durante la noche y a las 03:55 hubo otra actualización. Más tarde, alrededor de las 04:30, Bar convocó una evaluación de la situación y, al concluir, ordenó trasladar al equipo de combatientes a las proximidades de la frontera y comunicar los puntos principales de la reunión al secretario militar de Netanyahu y a la oficina del jefe del Estado Mayor.
Bar insiste en que, contrariamente a lo afirmado por Netanyahu, esa noche no habló en absoluto con el jefe del Estado Mayor ni con el jefe de Inteligencia Militar. Asegura que tampoco tiene fundamento la afirmación de que decidió no evacuar el festival Nova, porque el Shin Bet no es responsable de autorizar eventos ni de evacuar fiestas, y él mismo ni siquiera sabía que se estaba celebrando.
No obstante, Bar reconoce que el Shin Bet falló a la hora de alertar sobre la magnitud y el momento del ataque de Hamás. Entre los anexos de la demanda figuran las conclusiones principales de la investigación interna del servicio, que estableció que un tratamiento diferente de la información de inteligencia en los años previos y durante esa misma noche podría haber evitado la masacre.
En la demanda, Bar relaciona las publicaciones contra él con el enfrentamiento con Netanyahu por su destitución como jefe del Shin Bet. Según Bar, los ataques personales se intensificaron en fechas próximas a la presentación de una declaración jurada ante el Tribunal Superior de Justicia en abril de 2025.
La declaración abordaba, entre otras cuestiones, las sospechas relacionadas con la contratación de personas cercanas al primer ministro que presuntamente prestaron servicios a Qatar, así como las denuncias sobre intentos de Netanyahu de utilizar el Shin Bet y sus recursos contra protestas políticas. Bar sostiene que Netanyahu trató de desacreditarlo y desviar el debate público de su propia responsabilidad por los acontecimientos del 7 de octubre.
Además de los ₪3 000 000 de indemnización, Bar solicita al tribunal que obligue a Netanyahu a publicar una rectificación o desmentido de sus afirmaciones, también en la cuenta en que aparecieron, y a asumir las costas judiciales y los honorarios de sus abogados.
Bar sostiene que la publicación causó graves daños a su buen nombre, su integridad y la reputación acumulada durante décadas de servicio en el aparato de seguridad. A su juicio, el cargo de Netanyahu como primer ministro dio un peso público especial a las acusaciones y agravó el perjuicio.










